GABRIEL BORIC TRISTE EN LA TELEVISIÓN POR LA APLICACIÓN DE UNA LEY MALDITA QUE EL MISMO SE APURÓ EN PROMULGAR

Refiriéndose al veredicto que mediante la Ley llamada Nain-Retamal, que eximió penalmente al ex teniente coronel de Carabineros Claudio Crespo, autor probado y reconocido de los disparos que dejaron ciego al ahora diputado Gustavo Gatica, valientemente y sin temer sobrepasar el deber republicano de no interferencia entre los poderes del Estado, ante las cámaras de la televisión, Gabriel Boric manifestó su “tristeza”.
Francamente conmovedor.
En otro orden de cosas, parlamentarios oficialistas, entre los cuales miembros de los partidos oficialista Acción Humanista (AH), Frente Amplio (FA) y Comunista (PC) presentaron proyectos de ley independientes para derogar aspectos de la ley Nain-Retamal que permiten a Carabineros y otros agentes del Estado, incluso matar a una persona si, según su exclusivo criterio, en un momento determinado, consideran actuar en defensa propia.
No deja de ser alentador y hasta emocionante, el que por lo menos al cabo de casi dos años después de la promulgación de ley por el Presidente de la República, miembro de la coalición de la cual forman parte, haya al menos algunos diputados que caen en cuenta de lo nefasto de esta.
Más vale tarde que nunca.
No obstante, el debilitamiento del control de la justicia, el atentado contra los derechos humanos, el hacer que sean las víctimas las que deban aportar las pruebas de su condición y la contradicción con las normas internacionales reconocidas sobre el uso de la fuerza por los Estados que significa la ley, fueron temas que estuvieron en el tapete durante todas las etapas de discusión de esta antes de su promulgación.
De todo esto, aún con el criterio menos severo, es difícil no concluir que la tristeza presidencial delante de las cámaras de la televisión y la tardía reacción de parlamentarios que, de alguna u otra manera participaron en permitir legalmente el “gatillo fácil” no son sino una maniobra que cuenta sobre todo con la mala memoria (o la mala fe) de sus fans, que sueñan con verlo reelecto en 2030 y, algún día, por qué no, canonizado y en los altares, a la diestra de Dios Padre..
Una maniobra también, para tratar de aminorar el desastre político sin precedentes que significa haber entregado el gobierno a los más fieles herederos de la Dictadura de Pinochet que la ensalzan y justifican sus crímenes, ahora dotados de nuevas herramientas para reprimir todo intento de contestación bajo el estricto amparo de leyes malditas, pero promulgadas en el contexto de la más formal democracia.
El 6 de abril de 2023, Gabriel Boric se levantó más temprano que de costumbre, para correr a su oficina para filmar una ley de circunstancia, antes de que fuese impugnada ante el Tribunal Constitucional y verse así enfrentado a la derecha que, mediante una descarada campaña del terror bien orquestada a través de sus medios, acorralaba al gobierno, presentándolo como el principal y único responsable de la inseguridad.
Tal como en 2019, cuando el diputado Gabriel Boric, a pesar de pretender representar la energía joven que entre otras, protagonizaba la revuelta popular, para acomodarse con la derecha que se debatía y trataba de controlar la situación, firmó la llamada Ley Antibarricadas que permitió la represión del movimiento y la prisión para cientos de manifestantes acusados mediante montajes policiales.
¡A otros con su tristeza televisiva!
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