Editorial

PARA QUE VAYAN CONOCIÉNDONOS

Entre las críticas que hemos recibido, que siempre agradecemos, no por ser masoquistas, sino porque pueden ayudarnos a crecer y a mejorarnos, una de las más constante se refiere a nuestra posición con respecto al actual gobierno chileno y en particular a nuestro Querido, Amado, Joven, Barbudo, Inconsecuente y Amarillo líder.
Sin embargo, de esas posiciones contrarias, lo que no podemos aceptar es que se nos acuse de ser “aliados objetivos” de la Derecha y de hacerle el juego a esta con nuestras críticas.
Esto nos llovió recientemente y en particular cuando, como miles, llamamos a anular el voto el 7 de mayo, para denunciar ese verdadero crimen contra la soberanía popular, que fue el “Acuerdo de la Infamia”, como lo llamaron algunos que después terminaron participando en él.
Los que integramos el equipo de Le Kahuin de Paris somos (con mucho orgullo) todos “veteranos del 73”; todos ocupamos funciones importantes durante el gobierno del presidente Allende.
Funciones importantes no de esas para figurar, sino en las esenciales, en la base, discretas y anónimas, que son las que realmente hacen la Historia.
Todos, consecuentes con lo que había sido este nuestro trabajo, desde el primer instante del golpe de Estado militar, asumimos una posición de resistencia en todas las formas en que esta fue posible: armada, de reorganización, política, de información y de denuncia.
Todos pagamos un precio por esto. Varios el muy caro de la prisión y la tortura. Todos el del exilio.
Todos fuimos militantes o estuvimos allegados a los distintos partidos de lo que fue otrora la izquierda y, en este último y preciso sentido, todos ya no somos lo que fuimos.
Esto, no por otra razón que la que nos dieron las organizaciones que eran las nuestras: el renegar a sus declarados principios para acomodarse o participar, como fuese, en la repartija y la administración del mísero poder que les dejó su arreglín con la Dictadura.
Conforme y consecuente con esta trayectoria es nuestra posición crítica actual, la que expresamos a través de este medio que hemos reactivado.
Evidentemente, el nombre de nuestro medio y su estilo, en que el humor tiene una parte importante, puede prestarse a malos entendidos y a consideraciones erradas en cuanto a la seriedad de nuestra acción.
Estamos convencidos que el humor puede ser justamente un arma política de primerísimo orden.
Si hubiese necesidad de demostrarlo, allí está el caso, con su historial de censuras de parte del poder y luego la matanza del equipo redaccional, del semanario satírico político francés Charlie Hebdo.
Dicho todo esto, vamos al grano:
Como podrán haberlo notado todos aquellos que nos han llamado la atención en el sentido que señalábamos anteriormente, nuestra crítica al poder actual y en particular al personaje que lo encabeza, está fundada única y exclusivamente en relación a su actuar político.
 Y es en ese terreno y es en esa posición que seguiremos. Salvo, lo que parece muy poco probable, que él responda a las esperanzas (ingenuas quizás) de los que votaron por él y que se decida a considerar el rumbo señalado por todos los movimientos sociales de los últimos treinta años y en los que él participó antes de acomodarse.
Entendemos perfectamente que haya algunos que no pueden comprender y contesten nuestra actitud frente a personajes “de izquierdas”, simpáticos y poco formales, como el actual mandatario o, como la señora que antes fue presidenta y que inspiró incluso la creación de un movimiento de “fans” y admiradores.
Pero también entendemos que la vida y el destino de millones de nuestros compatriotas merece ser considerada a otro nivel, que se llama político, en el cual estamos dispuestos al intercambio, al debate y a la crítica, muy seriamente, como puede hacerse con humor y de manera satírica.

1 Comment

  1. Sería harto raro constituirse en « aliado objetivo » de la derecha, si uno está justamente criticando a un Gobierno « objetivamente de derecha ».
    Saludos

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