Chile – Extrema derecha

LA SUBIDA DE LA EXTREMA DERECHA: ALGUNAS CONVERGENCIAS Y DIVERGENCIAS ENTRE CHILE Y FRANCIA (1era parte)

por Claudio Jedlicki

Como preámbulo para iniciar esta mirada comparativa entre el desarrollo político de ambos países, comenzaremos recordando que en los años 1930, ambas naciones vieron la llegada al gobierno de una alianza conocida como Frente Popular.
En la segunda mitad del siglo pasado, a un decenio de distancia, se dio otra situación similar en la unidad de la izquierda, con la Unidad Popular y Salvador Allende en Chile y con la Unión de la Gauche en Francia, con Francois Mitterrand.
El paralelismo histórico termina ahí. Como sabemos, las perennidades y desenlaces fueron diametralmente opuestos.
En este siglo XXI en estos dos países, la extrema derecha (ExD) se refuerza, particularmente estos últimos años, encontrándose a las puertas del gobierno.
En Chile, en las presidenciales de 2017, esta fuerza política obtuvo 8%, para aumentar luego a un 28% en los comicios de 2022 y un 34% en las elecciones de constituyentes de 2023.
.En Francia, en las presidenciales que tuvieron lugar al mismo tiempo que en Chile, los resultados fueron de 21% y 23%, después de un 14% en 2017; en las legislativas de 2022 obtuvo un 19% y un 33% en 2024, lo que representa alrededor de un tercio del electorado, hoy en día, en ambos países.
En Francia, la derecha es en buena parte heredera de lo que fue el liderazgo de Charles de Gaulle y de una parte de los que participaron en la Resistencia contra la ocupación nazi (la otra parte provenía de la izquierda, principalmente del partido Comunista).
A la Liberación, después de un gobierno de unión nacional, luego de guerras contra los independentistas de Indochina (principalmente Vietnam) y Argelia, esta misma derecha aceptó la descolonización del imperio que había sido preservado después de la Segunda guerra mundial.
 Del mismo modo, cuando vuelve al gobierno en 1958, comprende que los frutos del crecimiento hay que repartirlos y no agravar las desigualdades, para lo cual hace actuar un Estado regulador/ interventor.
Así, el gasto estatal pasa en 14 años de 34% a 40%. La inversión estatal y el gasto social que fortalecen el Estado de bienestar conocen un fuerte aumento; su recíproco también, la tributación.
Mantenerse a distancia de EEUU y de la URSS, preservando en el plano internacional la independencia de Francia, fue otro de los norte de esta derecha francesa que siguió a de Gaulle.
Después de la Segunda guerra mundial la extrema derecha francesa, primero en el Frente Nacional y ahora en la Agrupación Nacional, comienza a estructurarse como tal a partir de 1972, en una nebulosa fascistoide compuesta de ex colaboradores de los nazis, incluso ex SS y nostálgicos de la época colonial.
El real despegue a nivel electoral de esta extrema derecha es más tardío, en los albores del siglo actual.
En Chile, la derecha tiene su origen sobre todo en los viejos partidos liberal y conservador que gobernaron durante varios decenios.
El primero de ellos, más cercano al liberalismo económico y el otro vinculado a las tradiciones del orden social y de los valores católicos. En 1966, ambos se fusionan y crean el Partido Nacional, que será el principal apoyo de la Dictadura entre 1973 y 1979.
En la extrema derecha chilena, el Partido Republicano (PR) dista muchísimo menos del resto de la derecha que en Francia. Hasta hace pocos años eran parte de una sola y única agrupación llamada Chile Vamos y más precisamente de la Unión Demócrata Independiente (UDI) asociada a Renovación Nacional en esta agrupación.
Su proximidad con el resto de la derecha se explica por la comunidad ideológica entre ambas. Antes y durante la dictadura el gremialismo ideológico de la UDI venía directamente de la Falange y el franquismo español.
Existe un referencial ideológico común entre ambas corrientes, en particular con la UDI y la diferencia fundamental está en la radicalidad con que se manifiestan los principios comunes más conservadores.
Es el caso con el patriotismo y el” identitarismo” en oposición a la inmigración extranjera y a las diferencias, que en este tema puedan aparecer, con las reivindicaciones de los pueblos originarios.
 Algo semejante ocurre respecto a la inseguridad y con las instituciones encargadas de reprimir la delincuencia. La adhesión al neoliberalismo no ha constituido hasta aquí un factor de distanciamiento.
Sin embargo, un tema nuevo está tomando cada vez un mayor relieve. Es el tema religioso.
Es así como un nuevo partido de extrema derecha, el Social Cristiano, empieza a irrumpir disputándole el monopolio al PR.
Apoyándose en una base social esencialmente popular de obediencia evangélica tienden a alejarse de los preceptos neoliberales del resto de la derecha y extrema derecha, con una tendencia a adoptar posiciones más convergentes con la extrema derecha francesa.

Soyez le premier à commenter

Laisser un commentaire