El violador eres tú…
EL ABATE PEDRO, DEFENSOR Y PROTECTOR DE LOS POBRES, RESULTÓ SER TAMBIÉN UN PASTOR QUE SE COMÍA A SUS OVEJAS

Hay que imaginar el revuelo que provocaría en Chile si algún día se descubriera (por supuesto no es verdad y es sólo un ejemplo) que, cuando joven, santa Teresita había regentado un prostíbulo en Los Andes, para comprender el revuelo que resultó en Francia al conocerse que el llamado Abate Pedro era en realidad un violador.
El Abate Pedro o Abbé Pierre era uno de esos personajes míticos que, por su trayectoria, estaba entre las grandes figuras de la Humanidad, favorito por su imagen entre los franceses, creador de una gran comunidad internacional de ayuda mutua entre los más desposeídos, los Traperos de Emaús, y exparticipante en la resistencia contra la ocupación nazi en Francia.
El dramático llamado a la solidaridad que hizo a través de la radio en 1954, para actuar efectivamente contra la miseria a través de la solidaridad y la ayuda mutua, lo hizo conocido en todo el mundo y, sobre lo cual, hubo relatos escritos, gráficos e incluso filmes.
Incluso en Chile, en los años 50, la revista chilena Okey publicó una historieta sobre este llamado y sobre la obra iniciada por el Abate Pedro en favor de los desposeídos, los sin casa y los marginados, llevada a cabo y financiada mediante la recuperación de todo lo material que deja de lado la sociedad de consumo.
Pues bien, a principios de septiembre último, fueron las propias organizaciones creadas a partir de los Traperos de Emaús, Emaús Internacional, Emaús Francia y la Fondation Abbé Pierre las que dieron a conocer que existían 24 acusaciones de violencias sexuales contra el Abate Pedro.
Estas se refieren a hechos cometidos entre los años 1950 y 2000 en Francia, Estados Unidos, Bélgica y Canadá y, según diversos testimonios, en su mayoría referidos a “contactos a nivel de los senos” y a “besos por la fuerza”, aun cuando hay también otros que dan cuenta de violaciones e incluso a agresiones contra menores de edad.
A comienzos de septiembre, en el avión que lo traía de vuelta a Roma después de una gira por el Asia suroriental, el papa Francisco calificó al Abate Pedro de « horrible pecador”, precisando que el Vaticano se había enterado de las acusaciones de agresión sexual contra este sólo después de su muerte.
No obstante, según una investigación llevada a cabo por Radio France, la iglesia francesa estaba perfectamente al tanto de estos hechos e incluso trató de ocultarlos, pero también de evitar otros, considerando que el Abate Pedro sufría de trastornos siquiátricos y sometiéndolo a tratamientos en este sentido.
Este caso viene una vez a poner de actualidad la cuestión del silencio cómplice de la iglesia Católica en estos crímenes consumados o tentativas de estos, cometidos por miembros del clero gracias a la influencia sicológica sobre los fieles, como asimismo el necesario debate al interior de esta sobre el enfoque de cuestiones como el sexo, el celibato y la abstinencia sexual.
“Cura de mi pueblo, cuando era un niño
Me daba santitos, me hacía cariño”
Verso de la tonada “Cura de mi pueblo”, popularizada por “Los Huasos Quincheros”
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