Israel – Proyecto Anexión Palestina

MINISTRO ISRAELÍ DEJA EN EVIDENCIA PROYECTO DE ISRAEL DE EXTENDER SU TERRITORIO Y ANEXAR TODA PALESTINA

Al cierre de nuestra presente edición, desde que el 18 de marzo Benjamín Netanyahu decidió romper una tregua acordada en la franja de Gaza dos meses antes, 634 palestinos, de los cuales más de 200 niños, habían sido asesinados por Israel, en una continuación del genocidio emprendido por el Estado hebreo a partir del 7 de octubre de 2023 y que ha significado unos 50 mil muertos y al menos 113.000 heridos, muchos de ellos lisiados de por vida.
En recientes declaraciones, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dejó en evidencia el proyecto global del Estado hebreo de extender definitivamente su dominación más allá de sus fronteras y de apropiarse de la totalidad de los territorios palestinos, manifestando esta voluntad de manera clara y precisa al referirse a una posible anexión total y definitiva de la franja de Gaza.
Kast afirmó haber dado instrucciones al ejército israelí para tomar posesión de más territorios dentro de Gaza, de hacer evacuar a sus habitantes y crear las llamadas “zonas de seguridad », todo esto, con el pretexto de presionar al Hamas para que libere a los rehenes que mantiene en su poder.
De las 251 personas tomadas como rehenes durante el ataque del Hamas en octubre de 2023, 58 aún permanecen en Gaza, de las cuales Israel considera que 34 han fallecido.
Para Israel, la cuestión de los rehenes no deja de ser un pretexto para justificar, al menos en Gaza, su proyecto global de extender su territorio al norte, más allá de sus fronteras con El Líbano y Siria y para anexar definitivamente la totalidad de los Territorios Palestinos, en Jerusalén Oriental y Cisjordania.
Tal como lo ha demostrado en los hechos, la suerte de los rehenes es y ha sido una cuestión de segundo orden para el gobierno de Netanyahu.
Basta considerar que, en ningún momento de los 17 meses de ataques y bombardeos de Gaza, la suerte de los cautivos y el peligro que estos corrían del mismo modo que los habitantes palestinos del territorio, fue razón para detener los ataques.
Pero, sobre todo, en este contexto del proyecto sionista global, gracias a la guerra, Netanyahu esta jugando su propia sobrevivencia dentro de la política y, sobre todo, su situación frente a la justicia, no sólo de su país, sino y eventualmente de la internacional, que lo acusa de crímenes de guerra y de crímenes contra la Humanidad.
Durante los 17 meses del genocidio en Gaza, Netanyahu trató por todos los medios y pretextos de detener  los bombardeos contra el enclave y sólo la presión, a principios de enero, de Donald Trump, que quería demostrar ser capaz de lograr lo que su predecesor y otros anteriores no habían logrado, lo llevó a aceptar un acuerdo que, según sus propios aliados políticos, nunca estuvo dispuesto a respetar.
De todas maneras, antes del 7 de octubre de 2023, Netanyahu estaba enfrentado a un buen número de crisis personales y, el hecho de ejercer el cargo de primer ministro era lo único que lo protegía de la justicia israelí y le permitía aplazar varios procesos por otros tantos cargos y acusaciones por corrupción.
En 2023, su tentativa de reformar el poder judicial para lograr escapar a los procesos fue un fracaso y provocó enormes movimientos de protesta que políticamente lo debilitaron aún más a él y a su partido.
En tales circunstancias, Netanyahu se acomodó con sectores fanáticos sionistas y representantes de los colonos dentro de la coalición de gobierno y así, mientras Israel estuviese en guerra, primero contra Hamas en Gaza, contra la población de los territorios ocupados de Cisjordania y más tarde contra El Líbano, podía distraer la atención y equilibrarse en el poder.
En este contexto, el alto el fuego de enero significó una nueva crisis para Netanyahu, pues el ultraderechista ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir y su partido Poder Judío (Otzma Yehudit) se retiraron del gobierno, como protesta contra la tregua, al tiempo que el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, de la misma calaña que su colega, amenazó con hacer otro tanto.
Inmediatamente después que se reanudó la matanza en Gaza, Ben-Gvir volvió al gobierno.

Por último, confrontado a la enorme responsabilidad que le cabe a él y a su gobierno en la gestión para impedir el ataque del 7 de octubre de 2023, Netanyahu destituyó a Ronen Bar, el jefe del Shin Beth, el servicio de seguridad interior.
A comienzos de marzo un informe de este servicio señaló que el gobierno “durante largo tiempo ignoró deliberadamente las advertencias de la agencia”, provocando la última pero no definitiva crisis que deberá enfrentar Netanyahu, que puede llevarlo a provocar nuevas guerras y matanzas para permanecer en el poder y escapar a la justicia.

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