CHILE

PERIODISTA JUAN PABLO CARDENAS REITERA A PRESIDENTE GABRIEL BORIC COMPROMISO QUE FUE EL DE LOS PROFESIONALES DE SU GENERACIÓN

Juan Pablo Cárdenas, uno periodistas más destacados a nivel nacional e internacional, profesor de varias escuelas de periodismo, dirigió una carta al presidente Gabriel Boric, donde, evoca el trabajo de su generación en los difíciles tiempos de la Dictadura, para reiterarle en esta nueva etapa, su vocación de observador crítico en el ejercicio de la libertad de información, señalando lo que estima deberían ser los imperativos de la nueva administración.

Trabajo autobiográfico que permitió a Juan Pablo Cárdenas obtener en 2005 el Premio Nacional de Periodismo. Un texto crítico del fundador y director de la revista Análisis, que relata los riesgos y logros del ejercicio periodístico durante el régimen castrense y luego, en la época post dictadura.Los escritores Ariel Dorfman y Luis Sepúlveda lo elogiaron como un “testimonio indispensable para entender la dictadura y la difícil e interminable transición” o “la verdad sacrificada por los pactos más oscuros entre la política y el mercado”

En su evocación, Cárdenas destaca que, hasta septiembre de 1973, Chile era un ejemplo en América Latina y el mundo, por la diversidad y variedad de sus medios informativos, así como, por el esfuerzo del Estado por impulsar la televisión universitaria y el acceso a la lectura de los más amplios sectores, con iniciativas como fue la creación de la Editorial Quimantú.

Cárdenas recuerda luego el acoso, la persecución, prisión, exilio e incluso el asesinato (caso de José Carrasco Tapia) que sufrieron los profesionales de los escasos medios de información que se atrevieron a existir en aquella época dictatorial.

Todo esto, para poner luego el énfasis en la triste sorpresa que fue la de comprobar que los gobierno que sucedieron a la Dictadura, continuaron con la misma política de verdadero exterminio de los medios independientes.

Ilustrando este hecho, hizo notar que las administraciones civiles, no implementaron un apoyo gubernamental y parlamentario destinado a consolidar la prensa democrática e independiente.

A modo de ejemplo, recordó que, de manera paradójica, cuando hubo países europeos, entre ellos Holanda, que ofrecieron su apoyo a la prensa independiente, este fue impedido por la propia Presidencia, aludiendo se trataría de una injerencia inaceptable en asuntos internos de Chile.

A pesar de que con el tiempo y hasta hoy, existe una clara valoración de los medios que contribuyeron a las movilizaciones sociales que desestabilizaron la Dictadura, la persecución contra estos y estas sigue manteniéndose en la impunidad, hace notar Cárdenas.

Haciendo hincapié en que la diversidad informativa no es tarea solamente de los periodistas y comunicadores sociales, pone como ejemplo la situación al respecto en los países europeos, Estados Unidos y otras naciones, donde existen legislaciones que prohíben la concentración mediática.

Cárdenas deduce así que lo que aparece fue el interés de los gobiernos post dictadura es la desinformación ciudadana y la imposición de la farándula mediática, comprobando tristemente los altos niveles de desinformación de los chilenos respecto a lo que sucede en el planeta.

Comenta enseguida que, « felizmente vino el Estallido social y hoy existen indicios de que el régimen neoliberal podría estar próximo a su desmoronamiento ».

Le indica luego al nuevo mandatario, que es imperativo que las autoridades asuman un compromiso activo en favor de la diversidad informativa y aseguren su existencia con « recursos fiscales y que tomen iniciativas concretas desde el Estado, tales como estimular la creación de nuevos medios, la recuperación de una editorial pública para promover la creación artística y literaria, junto con estimular la lectura especialmente entre los pobres y los jóvenes ».

Cárdenas señala además que las redes sociales representan un gran avance, pero también severos perjuicios a la libertad y al conocimiento. Deduce que los periodistas deben asumirse como los « historiadores del presente », para lo cual deben « estar bien premunidos con los aportes de las ciencias, el arte, la cultura, la política, la economía y las relaciones internacionales ».

Sobre el egreso de las escuelas de Periodismo de miles de profesionales incultos y hasta limitados en el uso de las nuevas tecnologías de la información, Cárdenas recordó al mandatario elegido que esta situación fue tema recurrente en el Senado de la Universidad de Chile -entidad en la que él y el presidente electo formaron parte- donde se hizo ver también « la precaria formación ética, no solo de los nuevos comunicadores, sino de los egresados universitarios en general ».

Juan Pablo Cárdenas afirma le anima la esperanza de comprobar la sensibilidad del nuevo presidente en un tema tan crucial como el de la diversidad informativa. Confía también en que « la nueva generación que accede a las tareas del Estado sirva por fin a este propósito tan despreciado hasta aquí por los simples detentores del poder y la política meramente competitiva ».

Termina señalando que él, a partir de su vocación y práctica de su libertad e independencia, será « un acucioso observador de la realidad y vigía del comportamiento de las autoridades ».

Concluye diciéndole que: « Por ello es que amistosamente lo estaremos observando y, si se hace necesario, fustigarlo e incomodarlo. Tal como lo exige, además, nuestra deontología profesional y convicciones éticas ».


LOS DERECHOS HUMANOS NO ENTRAN A LA CARCEL

Cárcel de Santiago 1

Quizás uno de los más importantes avances inmateriales logrados en Chile a partir de la lucha contra la dictadura militar y hasta ahora, es la conciencia que se ha creado en cuanto al respeto de los Derechos Humanos. Sin embargo, esta conciencia pierde todo su valor moral cuando, de manera deliberada o no, se ignora o se pretende ignorar esa otra realidad que es la de la cárcel, sin otra ley que la del o los más fuertes.

La denuncia y las evidencias entregadas por Elías Quero, de 23 años, al ser liberado en diciembre último y que permaneció detenido durante 13 meses en la cárcel de Puente Alto, vinieron al recordar el mundo aparte, que es la prisión, en que no hay más ley que la del más o de los fuertes, sean estos los propios gendarmes, las mafias o ambos, coludidos y cómplices.

En el momento de salir de la prisión, Elías Quero joven detenido en el marco del estallido social, presentaba fracturas en costillas derechas y una hemorragia interna, resultado de una paliza recibida unas semanas antes de manos de los “pacos”, como se llama a los gendarmes, en particular de uno de ellos, “El Nazi”, cuyo apodo ilustra bien su comportamiento.

Este hecho está lejos de ser la excepción y constituye una de tantas expresiones del abuso, de las torturas, de las humillaciones, de los malos tratos, todas violaciones flagrantes de los derechos humanos, que se aplican en las cárceles chilenas, con el silencio cómplice de las autoridades y de la aceptación forzada y la resignación de los propios reos.

Dicho de otra manera, en los hechos, existe en cierto modo un consenso, tanto entre la “gente bien”, “respetable”, “honrada” como entre los reos, los delincuentes, los “patos malos” (1), en cuanto que la cárcel no es un hotel sino un lugar de castigo y en el que es normal aceptar todo tipo de arbitrariedades y, donde a la condena penal se le puede agregar todo tipo de sufrimientos.

En relación a las personas privadas de libertad, la propia Constitución establece que el Estado debe garantizar la vida e integridad física y síquica de estas y proporcionales una serie de servicios y resguardar sus derechos.

En este sentido, una norma reglamentaria debería establecer la separación física entre los prisioneros políticos y los presos por delitos comunes, reivindicación sobre la que no cesan  de insistir los familiares de los reos.

A nivel internacional, la Declaración Universal de Derechos Humanos y normas específicas, como las reglas Bangkok (2) sobre tratamiento de mujeres reclusas o las Reglas Mandela (3), o la Convención contra la Tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, coinciden y son categóricos en señalar que no existe ninguna circunstancia en que la tortura u otro trato inhumano y degradante pueda ser aplicado por parte del Estado.

Como es de imaginar, en la práctica, todo lo anterior queda reducido a buenos propósitos para tranquilizar conciencias, frente a la realidad cotidiana de la prisión en que no existe más ley que la que aplican “los pacos” y las « mafias », cada cual a su manera, en un contexto organizado para asegurar la impunidad.

Los testimonios de numerosos jóvenes, prisioneros políticos de la revuelta social detallan esta realidad en toda su crudeza, en que los golpes, a menudo aplicados “técnicamente” por los gendarmes, para no dejar huellas que podrían servir de prueba para una denuncia, son parte integrante de la realidad carcelaria.

Práctica común es, por ejemplo, el llamado “pago al contado”, que consiste en aceptar golpes de pies o de puños a cambio de no recibir otro tipo de sanciones reglamentarias.

A esto se agrega, siempre de parte de los gendarmes, las amenazas, los desnudamientos parciales, exigencia de ejercicios forzosos, las represalias como el corte de la luz, la confiscación de encomiendas con alimentación, la destrucción o el robo de objetos personales durante los allanamientos.

En relación a esto último cabe destacar lo que se refiere a los teléfonos móviles. Teóricamente prohibidos dentro de los penales, estos circulan sin problemas, pues son una suerte de moneda de cambio y fuente adicional de ingresos para los gendarmes.  

En nombre del reglamento y durante los allanamientos, estos aparatos son confiscados para ser vendidos luego a sus propios propietarios, una y otra vez, en un ciclo constante de corrupción y abuso.

En este contexto de poder absoluto y arbitrario, fácil resulta imaginar que los prisioneros no son las únicas víctimas de este sistema el que también afecta a sus familiares.

Al castigo inmerecido que supone el estar separado por largo tiempo de un ser querido encarcelado, se agregan las largas esperas a la intemperie antes de poder ingresar a los recintos penitenciarios y después el tener también que someterse a los abusos de los gendarmes.

Dinero, licores, regalos e incluso en algunos casos favores sexuales, son el precio exigido para que el verdadero rehén que se encuentra tras las rejas pueda disponer de un mínimo tratamiento de favor.

Esta situación no es una novedad ni un secreto para nadie. Si bien existe una suerte de resignación y pacto del silencio de parte de ex condenados por delitos comunes, está el testimonio de innumerables prisioneros políticos durante la Dictadura y ahora, de la represión de la revuelta social y de la persecución contra los mapuches.

En el Chile nuevo que todos esperamos construir, el respeto de los derechos humanos, también dentro de los muros de las prisiones, es más que nunca un deber ineludible.

——————–

  • “Patos malos”: En lenguaje popular, en Chile, se llama así a los delincuentes comunes.
  • Reglas Bangkok:  serie de normas aprobadas en 2010 por la ONU para mejorar condiciones y necesidades de las mujeres privadas de libertad.
  • Reglas Mandela: reglas mínimas establecidas por las Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos.

RAMIRO CONDENADO DE POR VIDA A LA TORTURA Y A LA VENGANZA DE SUS CARCELEROS

El mundo paralelo que existe detrás de los muros de la prisión, donde no existen los derechos humanos y donde la tortura es considerada normal y algo cotidiano, es el mundo donde Mauricio Hernández Norambuena, Ramiro, está condenado a vivir prácticamente hasta el fin de sus días, a merced de la venganza de sus carceleros

Tanto la “gente buena”, neutral de nacimiento, esa que “no se mete en política”, que estará siempre del lado de las leyes, aún las más siniestras, como muchos de los renovados y reciclados, dirán con gesto solemne que “de todas maneras lo tiene bien merecido”.

Desgraciadamente, en una sociedad donde el poder del dinero, a través de los medios de comunicación, se empeña día a día en anular todo espíritu crítico, este tipo de reflexiones puede hacer su camino.

Por lo tanto, es más que nunca necesario dar a conocer, una y otra vez, las razones de aquellos que se jugaron el pellejo contra la dictadura y por la justicia, más allá de las normas y las leyes que establecieron los propios criminales y los que se hicieron sus encubridores.

Ramiro, como se le conoce por su nombre de clandestino, de 63 años, está actualmente recluido en la Penitenciaría de Rancagua, en el sector de máxima seguridad, con vigilancia visual y constante durante las 24 horas del día, en algo que se asemeja más una venganza que a un acto de justicia.

Después de militar desde los 14 años en las Juventudes Comunistas, en 1984, Ramiro se integró al Frente Patriótico Manuel Rodriguez (FPMR) y en 1986, dentro de esta organización de resistencia, dirigió una de las unidades que participaron en el atentado contra el dictador Pinochet.

En 1991, en el inicio de la llamada “transición democrática” bajo la tutela del mismo Pinochet siempre comandante del Ejército, dentro de un marco judicial aplicado “en la medida de los posible”, un gran número de resistentes y de aquellos que denunciaban la mascarada, fueron detenidos, torturados e incluso asesinados.

Al mismo tiempo, tanto los autores directos de las torturas y asesinatos cometidos durante la Dictadura, como los instigadores emboscados, autores intelectuales y funcionarios de ese aparato de gobierno criminal se encontraban impunes.

Es en este contexto que la dirección del FPMR, de la cual forma parte Ramiro, lanzó la operación “Por la dignidad y no a la impunidad”.

En el marco de esta, fue ejecutado el senador Jaime Guzmán y  secuestrado el hijo del propietario del diario El Mercurio, órgano oficioso de la dictadura,  liberado después, previo pago de un rescate

Guzmán fue el ideólogo de la dictadura de Pinochet, asesor político del dictador, autor de la actual Constitución chilena y que justificaba la pena de muerte cuando esta se ha había hecho práctica corriente del régimen, definiéndola como un “acto de redención”.

Detenido en 1993, Ramiro será juzgado por un juez único vinculado estrechamente a la Dictadura, en aplicación de la controvertida ley antiterrorista promulgada por esta y condenado a una doble pena perpetua.

A fines de 1996, en una espectacular operación, Mauricio y otros tres combatientes del FMPR detenidos en la Cárcel de alta Seguridad de Santiago, consiguieron escapar de la prisión en un helicóptero.

En 2002, después de participar en el secuestro de un publicista, en una acción organizada por la guerrilla colombiana, Ramiro fue detenido en Brasil, permaneciendo en prisión durante 17 años en condiciones consideradas por la legislación internacional de los Derechos Humanos como de tortura, hasta ser extraditado a Chile en 2019.

Desde el momento de su traslado a Chile Ramiro quedó en manos de la Gendarmería, institución dependiente del ministerio de Justicia, cuyo titular es Hernán Larraín, miembro de la UDI, partido fundado por Guzmán y uno de los defensores de la tristemente célebre Colonia Dignidad y de su líder, el pedófilo Paul Schaeffer (ver nº 1 de Le Kahuin de Paris).

Ramiro fue internado primero en la Sección de Máxima seguridad de la Prisión de alta seguridad de Santiago y desde junio pasado en la penitenciaría de Rancagua, establecimiento privado, donde las condiciones son aún más rigurosas.

El Instituto Nacional de los Derechos Humanos y el Colegio Médico de Chile han considerado que las condiciones de detención en Brasil y en Chile corresponden a la definición de la tortura y de los tratos inhumanos y degradantes.

Desde octubre de 2019, estos dos organismos más la Organización Mundial contra la tortura (OMCT) han insistido ante el gobierno chileno sobre la urgencia de modificar las condiciones de detención, sin obtener respuesta.

Más aún, luego que en marzo del año pasado, un juez ordenase su traslado fuera de la sección de alta seguridad, Gendarmería apeló de esta decisión, consiguiendo que Ramiro fuese mantenido al margen de un régimen carcelario normal, intensificando al mismo tiempo el hostigamiento y las presiones en su contra.

En el universo carcelario, donde en la práctica se ha demostrado no existe más ley que la que impone Gendarmería, Ramiro está pagando no sólo el precio de una justicia “en la medida de lo posible”, sino también el ser objeto de la venganza de una institución que no le perdona su gesto de amor por la libertad que la dejó en el más absoluto ridículo.


Elección Presidencial

Santiago. Después de conocerse los resultados del triunfo de Boric. Foto: Gabriel Campos

PARTICIPACION.

A pesar de la alta temperatura (34°C)  y de la falta de transporte público para desplazarse a los lugares de votación, según los datos del servicio de elecciones (SERVEL), se registró la más alta participación de votantes en la historia de Chile, ampliamente superior a lo esperado.

Por la primera vez, desde el fin de la dictadura, los partidos tradicionales de « centro-izquierda » y de derecha quedaron fuera de la batalla en la segunda vuelta.

La segunda vuelta de la elección presidencial registró una cifra de 8 364 534 votos lo que indica una participación de 55.65% (44% de abstención).

 El total de personas inscritas para votar era de 15 030 974 sobre una población de alrededor  de 19.000.000 de habitantes. Aunque el aumento de la participación es significativo el índice de 44% de abstención no deja de ser elevado y digno de atención.

En las regiones del norte del país, si bien la participación aumentó a 45%, este índice permanece bajo en relación con el promedio nacional que de 55.65%. En la primera vuelta, en el Norte, el promedio fue de 43%.

COMPARACION.

Anteriormente, el plebiscito para la Nueva Constitución había logrado convocar a un 50,95% de votantes (7 527 996).

Las elecciones, en mayo de 2021, de gobernadores y convencionales registraron un descenso a 43.35%.

En la elección presidencial de 2017, Piñera fue elegido con un 49% (7 032 523)

RESULTADOS DE LA ELECCION PRESIDENCIAL.

En esta segunda vuelta , Gabriel Boric fue elegido con un 55.81% (4 596 019 votos). Por su parte, José Antonio Kast, el candidato de la extrema  derecha y la derecha,  obtuvo 44.19% (3 639 591 votos)

La amplia diferencia de votos entre los candidatos, constituye una sorpresa (más de 11 puntos). Sin embargo, Kast había llegado en primer lugar en la primera vuelta con dos puntos de avance y los sondajes martillaban un « codo a codo » entre los candidatos.

Boric obtuvo altas votaciones en las regiones de : Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, la Región Metropolitana, Libertador O’Higgins, Gral. Carlos Ibáñez Magallanes. Observando los índices en la región de Santiago se puede deducir que los jóvenes y los sectores populares se movilizaron masivamente.

José Antonio Kast obtuvo  alta votación en las regiones de Tarapacá, Maule , Nuble, La Araucanía.

Boric ganó ligeramente, casi en igualdad, en las regiones de  : Los Ríos, Los Lagos.

KAST:

Kast, candidato de la extrema derecha, reconoció rápidamente su derrota

El ex candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast, quien había reconocido rápidamente su derrota, publicó el miércoles 22 de diciembre, una  video agradeciendo la votación, felicitando a Gabriel Boric y señalando que las causas de la derrota serán analizadas y que los liderazgos « no se asignan por decreto ».

Hizo también un llamado para trabajar con el proceso constituyente (nuevo desafío) e indicó que deben colaborar para redactar la mejor constitución posible.

BORIC:

Contundente victoria de Boric en Valparaíso.  Foto: Boric con el alcalde Jorge Sharp

En la noche de la elección, Gabriel Boric, hizo una intervención de una media hora después de conocerse los resultados, donde destacó los elementos claves de su programa : supresión de las jubilaciones a capitalización individual (AFP) en favor, de un régimen público y autónomo; la instalación de un sistema de salud universal, la protección del medio ambiente y la instalación de la agenda feminista.  Indicó además que « sabremos construir puentes » y que él será el Presidente de todos los Chilenos y Chilenas, como signo de apertura. Insistió también en acompañar el proceso constituyente en curso. El referéndum de aprobación de éste, está previsto para el segundo semestre de 2022.

Señaló igualmente que el dialogo con la centro-izquierda y con la oposición de derecha será necesario, haciendo referencia al hecho que su coalición no dispone de una mayoría clara en el nuevo parlamento.

Dirigiéndose a las víctimas de Derechos Humanos « de todo tiempo » señaló que « no nos cansaremos de buscar verdad, justicia, reparación y no repetición ».

Al ser interrumpido por manifestantes quienes exigían la libertad de los Prisioneros Políticos,  Boric señaló que [su equipo] lo ha hablado con las familias y luego en una conferencia de prensa, más tarde, al ser consultado por un eventual retiro de querellas por ley de seguridad interior del Estado, indicó que [su equipo] está en conversación con el Instituto Nacional de Derechos Humanos y el problema sería tratado « caso por caso » …

Gabriel Boric asumirá su función presidencial el 11 de marzo de 2022.


RAMIRO

Soyez le premier à commenter

Laisser un commentaire