ENVIO DE NAVÍOS PARA ESCOLTAR A LA FLOTILLA SUMUD MUESTRA CRECIENTE FUERZA DE LA MOVILIZACIÓN SOLIDARIA POR PALESTINA

Al menos dos buques de guerra, uno italiano y otro español navegaban al momento del cierre de esta edición, para escoltar la flotilla Sumud, integrada por al menos 80 embarcaciones, que se encontraba a unas 300 millas de Gaza, para romper el bloqueo impuesto por Israel, llevando alimentos y medicinas para la población de ese territorio palestino sometida a un genocidio.
Con mucho orgullo cabe destacar que, en la flotilla compuesta por varias decenas de embarcaciones de distintos tamaños y nacionalidades, se encuentran dos chilenas, Marita Rodríguez, que vive en Suecia y que no conoció a su padre asesinado por la Dictadura en 1976 y la diputada sueca-chilena Lorena Delgado.
Es un hecho evidente que la decisión de los gobiernos de España e Italia de enviar estos navíos es el resultado concreto de la movilización popular de cientos de miles de personas que en ambos países han manifestado su solidaridad con el pueblo palestino, su condena al genocidio en Gaza y la anexión acelerada en Cisjordania.
En el caso español, se puede decir que fue la movilización para denunciar la participación en el tradicional circuito ciclístico de “La Vuelta” de un equipo representando una sociedad israelí, lo que determinó que, en último término, el gobierno de Madrid tomara esta medida que va mucho más allá de las que ya había adoptado.
De manera espontánea, miles de españoles, en decenas de ciudades y pueblos, salieron a las rutas que debía recorrer la prueba ciclística, manifestando contra la presencia del equipo israelí, culminando estas acciones en Madrid, donde unas 100.000 personas obligaron a interrumpir la etapa final.
En Italia, el lunes 22 de septiembre, decenas de miles de personas manifestaron en las calles de las principales ciudades italianas Milán, Bolonia, Turín, Florencia, en la capital Roma como en los puertos de Génova y Livorno, que fueron bloqueados por los estibadores, para denunciar el genocidio en Gaza.
Hasta el momento y como es lógico, el gobierno italiano encabezado por la ultraderechista Giorgia Meloni, aliada ideológica de Trump y Netanyahu, no ha adherido al movimiento de otros países occidentales y europeos en cuanto reconocer el Estado de Palestina y aprobar sanciones comerciales contra Israel, limitándose a manifestar “su preocupación” por la situación en Gaza.
Las importantes manifestaciones, el anuncio de que bloquearían los puertos en caso de perder contacto con la flotilla Sumud, hecho por los estibadores de Génova y Livorno y, la presencia en esta de al menos sesenta italianos, entre ellos cuatro parlamentarios, fue sin duda determinante para decidir el envío del navío militar que, al menos, hará acto de presencia frente a un eventual y casi seguro ataque de la marina israelí.
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