Cultura – Libro

EL CASO VAN SCHOUWEN COMO SIMBOLO DEL PODER DE LA DINA DURANTE LA DICTADURA

Por Sergio Zamora

El 13 de diciembre de 1973, Bautista van Schouwen miembro de la comisión política del MIR, de 29 años, y Patricio Munita, de 23 años, también militante del MIR, fueron detenidos por agentes de la DINA en presencia de una decena de religiosos en el seminario de la congregación de los padres Capuchinos en Santiago en donde habían obtenido refugio.
 Pedir refugio en un establecimiento religioso, es muestra de cual era la gran precariedad de los partidos de izquierda y de la impreparación frente a un golpe de Estado que se sabía ineluctable.
 A partir de ese momento, van Schouwen y Munita pasarán a formar parte de los “detenidos desaparecidos”, como parte del gran crimen cometido por la Junta Militar, contra toda una generación de jóvenes militantes de izquierda,  que no debe olvidarse, y que forma parte de otros miles cometidos por la dictadura de Pinochet.
El 11 de septiembre, la madre de Patricio Munita y su familia, opositores declarados al presidente Salvador Allende, habían celebrado el fin su gobierno. Apenas enterados del bombardeo de La Moneda destaparon botellas de champaña brindando por el triunfo del nuevo gobierno.
En octubre, los Munita Castillo viajaron a Estados Unidos, llevando en su equipaje un cargamento de ejemplares del Libro Blanco, un burdo intento justificativo del golpe de Estado, basado en las supuestas intenciones del imaginario Plan Z.
Dos meses y medio después, de vuelta de Estado Unidos, conocerían directamente el sufrimiento de las familias de los desaparecidos.
Gracias a relaciones familiares, entre otras, con el general Ernesto Baeza, jefe de Investigaciones, ubicarán el cuerpo de Patricio Munita en el Patio 29 del Cementerio General de Santiago, bajo una de las numerosas cruces marcadas como NN, en un vano intento de ocultar la identidad de sus víctimas.
 Su cuerpo será trasladado al Cementerio Católico. Pero el descubrimiento del cuerpo de Munita y su traslado provocará la ira en el seno de la DINA, por lo que en los días siguientes el cadáver de van Schouwen será inhumado, incinerado y sus cenizas dispersas.
La investigación desarrollada por Nancy Guzmán veinticinco años después, confirma el papel jugado por la DINA, pilar del poder de Pinochet, que, a través de una política generalizada de asesinatos, torturas, y desaparecimientos, mantendrá a una sociedad atemorizada, impidiendo toda capacidad de reacción.
A través de las diferentes conversaciones que la autora tuvo con las personas involucradas en los hechos, aparece claramente que la acción de la DINA intimidaba incluso a los militares de alto grado, quienes ante el temor que inspiraba la política represiva de esta y de su jefe, Manuel Contreras, brazo derecho de Pinochet, se someterán en un silencio cómplice.
El episodio de la convocación de Baeza a la oficina de Pinochet es más que explícito: “Pinochet tenía el semblante encolerizado. Lo saludó y lo hizo sentarse. Luego le dijo, con ese lenguaje que le era tan propio: ¡Así que andai buscando muertos, ah”!.
Baeza se sobresaltó, sabía que era Manuel Contreras quien le había informado a Pinochet sobre el descubrimiento en el Patio 29 de su sobrino nieto Patricio Munita. Indignado le respondió: “Mira, dile al que te informó –refiriéndose a Contreras – que venga y te lo diga delante de mí, yo no ando buscando ningún muerto”.
Pinochet, con más ira le respondió: “Ándate con cuidaito y déjate de seguir revolviendo la tierra para sacar muertos”. Era una advertencia doble que Pinochet hacia a un general. Por un lado, le hacía saber que estaba enterado de todo lo que pasaba en el país y de paso le hacía saber que los muertos de la DINA nadie debía encontrarlos”.
Este libro, además de entregarnos información inédita de algunos entretelones de este emblemático caso, contribuye en la tarea pendiente de confrontarnos con una verdad todavía en penumbra y que requiere de la justicia para ser conjurada, en un ejemplo valioso del papel que le cabe al periodismo como quehacer investigativo, reflexivo y crítico en una sociedad que aspire genuinamente a la democracia.
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« Un grito desde el silencio – Detención, asesinato, y desaparición de Bautista van Schouwen y Patricio Munita », de Nancy Guzmán, LOM Ediciones, Chile, 1998.

1 Comment

  1. La familia de Munita encontró a Patricio, supo (si no me equivoco) que en la sepultura aledaña estaba el cuerpo de Bautista. Esa información se la guardó y no lo hizo saber a la familia de Bautista.

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