París

Convencional Manuela Royo en París:
“Contra el fascismo queremos hacer avanzar el feminismo, la ecología y la justicia social”

París. 12 de julio de 2022.
Su compromiso con el cambio esencial que significará la aprobación del nuevo texto por la Convención constitucional, manifestó en París, en cada uno de sus encuentros, Manuela Royo, miembro del organismo que elaboró el proyecto de nueva Carta Magna para Chile.

Royo sostuvo encuentros con la comunidad chilena de la capital francesa y luego con una delegación de la Asamblea Nacional donde hoy sesionan dos diputados franco chilenos.

En una entrevista con el diario francés Liberatión, Manuela Royo se refirió al contenido del proyecto constitucional, al contexto en que se desarrolla el proceso y respondió a las interrogantes que se generan.

“Queremos contar al mundo le proceso constituyente que vio el día en Chile para solicitar el apoyo internacional. Pensamos también que el proyecto elaborado con la Asamblea constituyente puede ser fuente de inspiración para los países extranjeros porque responde a los problemas contemporáneos mayores”, explicó para referirse al objetivo de su misión en Francia y en Europa.

“Por ejemplo, en materia de derechos de las mujeres proponemos la primera constitución feminista del mundo. Queremos establecer una democracia paritaria, que reserve al menos 50 por ciento de los empleos de su administración a las mujeres, y que proteja el derecho al aborto. Este punto es particularmente importante, teniendo en cuenta lo ocurrido en las últimas semanas en Estados Unidos (Donde la corte suprema anuló la jurisprudencia garantizando el derecho federal al IVG). Proponemos pasar de un Estado neoliberal a un Estado de derecho y a un Estado social. Se trataría de un giro radical, teniendo en cuenta el peso del neoliberalismo en la historia de nuestro país.”

Consultada, en tanto luchadora por los derechos de los pueblos autóctonos en Chile, acerca de la proposición de la Convención de reconocer oficialmente a once de dichos pueblos, Manuela Royo explicó:

“Es una etapa importante en la complicada historia de las relaciones entre el poder central y los pueblos autóctonos, cuyas tierras han sido usurpadas masivamente por la violencia, sobre todo en el siglo XIX. Queremos reconocer derechos específicos a los pueblos autóctonos, en el plano territorial, cultural o lingüístico. De este modo, Chile se pondrá al día en sus obligaciones jurídicas internacionales, en particular en el marco de la Organización internacional del Trabajo (OIT), y cumpliría por fin la vieja promesa del primer presidente post-Pinochet, Patricio Aylwin, de acordar un reconocimiento constitucional a los pueblos autóctonos. Proponemos un camino de diálogo, reconociendo la importancia de la inter cultura y del vínculo específico que une a los pueblos autóctonos y la Naturaleza.”

Siempre dentro de este mismo tema y respondiendo a una pregunta, Manuel Royo se refirió al significado de la elección de Elisa Loncón , como primera presidenta de la Convención.

“La présidencia de Elisa Loncón fue un momento simbólico muy intenso, pues las mujeres y los pueblos autóctonos habían sido excluídos de las estructuras de poder en Chile. Aquí como en el resto del mundo, las decisiones son a menudo adoptadas por hombres blancos, heterosexuales y terratenientes.   Por lo demás, Elisa Loncón sufrió muchas críticas de ciertos sectores de la derecha, que la atacaron con argumentos racistas y coloniales. Pensamos que en una democracia, la vida política debe ser más incluyente, ya sea en materia de género como en materia de etnia”, explicó.
En relación a la protección del medio ambiente, sujeto de otra de las preguntas, Manuela Royo hizo notar un aspecto de esta Constitución, inédito en el mundo, cual es el dedicar un capítulo entero a este tema.

“En caso de ser adoptada, será la primera Constitución en el mundo que consagra un capitulo entero a la protección del medio ambiente. Propone numerosas medidas importantes y define, a partir del primer artículo, al Estado chileno como ecológico. Establece la existencia de una relación de interdependencia entre los seres humanos y la naturaleza, lo que rompe el paradigma moderno en que la naturaleza es sólo un territorio al servicio de la explotación al servicio de la economía humana.  La Naturaleza dispone de derechos que deben ser protegidos. El agua, por ejemplo, es un enjeu crucial. Chile es el único país en el mundo donde la Constitución consagra la propiedad privada de los recursos hídricos. Proponemos contra la lógica extractivista de reconocer el agua como « bien común inalienable». Sin agua, sin aire, no se puede vivir. Es por eso que pensamos que hay que otorgar una protección jurídica a estos bienes, que son tan importantes como la seguridad económica o el orden público: Luego, por supuesto, hay numerosos aspectos que deberán ser profundizados con el tiempo. Por ejemplo, la protección de los glaciares, que son verdaderas reservas de agua.”

Cuestionada sobre los argumentos de la derecha chilena en el sentido que las proposiciones de la Convención sobre el medio ambiente y los pueblos autóctonos, debilitarían la economía chilena, la convencional fue tajante.
“Es un argumento absolutamente absurdo. Otros países han reconocido ya la existencia y los derechos de los pueblos autóctonos, como Canadá, Nueva Zelanda o Bolivia, que durante largo tiempo gozó de una situación de crecimiento y de estabilidad económica. Para tener una relación más equilibrada con la Naturaleza, tenemos que despojarnos de la visión tradicional de la economía y de los dogmas del siglo XIX. El crecimiento no es ilimitado. Entonces, hay que reflexionar sobre nuevas vías de desarrollo para nuestro país. La sabiduría de los pueblos autóctonos, por ejemplo en lo que se refiere a la preservación de la biodiversidad, puede ayudarnos”.
Interrogada sobre la feroz oposición de la derecha y de sectores conservadores al proyecto de Constitución, Manuela Royo explicó la génesis del movimiento que culminó en este proceso constitucional y el sistema que fue cuestionado.

“El proceso constituyente nació del movimiento social de 2019, que cuestionó profundamente a la clase política tradicional. Era un movimiento de contestación a un sistema neoliberal responsable de la privatización del país, de la exclusión y de la precarización de sectores enteros de la población. Los que disponen de poder y de privilegios participaron en este sistema, son cómplice de él y quieren mantener el statu quo. La administración neoliberal también. Más allá una parte de la derecha chilena está derivando peligrosamente hacia el fascismo… es algo que puede verse en todo el mundo. Proponemos ir en sentido contrario: contra el fascismo, queremos que la izquierda, la ecología, el feminismo ganen terreno.”

Dentro de la campaña de falsas informaciones que ha desarrollado la derecha, la idea que la victoria será para la opción del Rechazo ha superado las fronteras de Chile y, obviamente fue tema de una pregunta. A este respecto, luego de destacar lo difícil del trabajo de explicación del proyecto, Manuela Royo describió en detalles los métodos empleados por la derecha.

“Los adversarios de nuestro proyecto de Constitución movilizan recursos económicos muy importantes, provenientes sobre todo de las multinacionales, de propietarios del agua o terratenientes (…) Utilizan los medios para difundir falsas noticias y para manipular la información, diciendo, por ejemplo, que la Constitución permitirá las expropiaciones o que autorizará a las mujeres a abortar hasta los nueve meses de embarazo. Utilizan también las encuestas para difundir la idea según la cual el Rechazó ganará de todas maneras.”

Frente a esta campaña, la convencional detalló el método y los fundamentos de los que están por aprobar el proyecto de texto constitucional.

“Nosotros sabemos que nuestras mejores armas son el texto constitucional y la verdad. Podemos decir que todo lo que hemos prometido durante la campaña electoral se encuentra en el proyecto de Constitución: habíamos prometido una Constitución feminista, ecologista, que garantice el derecho al agua y el reconocimiento de derechos sociales como la salud o la educación. Todo está allí. Durante estos dos meses vamos a recorrer puerta por puerta para explicar a los chilenos cual es el contenido del proyecto. Y vamos a esforzarnos en desmontar las mentiras de la derecha. Queremos hacer de estos dos meses un momento de educación política, para que el pueblo puede tomar una decisión clara.

Respondiendo por último a la cuestión del significado que podría tener un eventual triunfo del Rechazo, Manuela Royo alertó sobre el peligro de una crisis institucional muy grave.

“Para todos los que salieron a las calles en estas últimas semanas, sería la señal que la vía política e institucional no permite transformar la realidad. Ahora tenemos entonces una responsabilidad enorme. Tenemos que impedir que la Constitución de Pinochet siga vigente otros treinta años, hasta la próxima crisis social”, terminó manifestando.

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