Chile

TELETON: CON TODO EL CORAZÓN Y…
CON LAS LUQUITAS PARA UNOS CUANTOS

Por Claudio JEDLICKI

El inefable animador … Don Francisco !!

El Centro de Investigación Periodística, CIPER, efectuó recientemente una investigación tan completa como seria sobre la Teletón que recauda todos los años varios miles de millones de pesos para venir en ayuda de los niños discapacitados.
 Lo primero que aparece después de este trabajo exhaustivo es que la pretendida transparencia de tal operación no es tal.
 Alrededor de 15% de los fondos recolectados van a financiar los gastos que implica la realización del conjunto de actos y eventos que constituyen la operación Teletón, que pretende la benevolencia y el desinterés de sus principales actores, indica el informe.
Pero, además de los desinteresados ante señalados, una cantidad de millones consecuentes va a la familia de su principal asesora Ximena Casarejos y,  por  concepto de servicios de seguridad, a Wilfredo Perry, uno de los procesados por el asesinato en 1973 del edecán naval de Allende, capitán Arturo Araya.
Todo esto, por supuesto sin olvidar al ex ministro de la Concertación, el inefable Guatón Enrique Correa, que recibe su porción debido a su condición de lisiado del alma que le hace situarse en política a la derecha, al centro y a la izquierda al mismo tiempo.
Pero nuestro propósito no es detenernos en lo que la investigación de CIPER y que el lector podrá leer sin problemas en internet.(*), sino resaltar cómo, una empresa privada obtiene beneficios provocando la compasión y aprovechándose de la generosidad de los chilenos, debido al abandono del Estado de su deber de asistir a los niños lisiados e incapacitados.
Veamos cuanto es así y qué disfraza tanta bondad misericordiosa y al despliegue desprovisto del más elemental pudor frente a la desgracia y la miseria ajena.
Su objetivo consiste en exacerbar el sentimiento de piedad propio a la naturaleza humana que despierta la exhibición de las diferentes formas de discapacidad que afectan a los niños que se supone asisten.
La gran mayoría de las donaciones, no en número pero por el monto de las sumas de dinero dadas al Teletón, no vienen de los ciudadanos sino de las empresas asociadas a la imagen de  sus dirigentes e incluso representantes del personal e incluso, en algunos casos, a la de los propios dueños, en una solapada maniobra publicitaria.
En algunos otros países, como Francia, que también recurren a la Teletón, las donaciones son anónimas, no se identifica públicamente al donante, ni los montos de cada aporte, lo que dicho a la pasada, no la hace tampoco más aceptable.
 La ola de solidaridad humana que genera el Teletón en Chile no se limita a las empresas y sus dirigentes arrastrando también las organizaciones patronales a las que estos pertenecen.
Al show televisivo, con el que culmina la empresa Teletón, concurre una parte importante del empresariado o sus empresas, con déficit de imagen debido a diversas razones  relativas a comportamientos impropios en el mundo de los negocios y mal vistos por los ciudadanos y consumidores.
 Aprovechan la ocasión para ofrecer su bondad desinteresada delante de una de las mayores audiencias de la televisión contribuyendo a  legitimar del liberalismo extremo en el cual despliegan sus actividades y, por supuesto, sin explicitar la rentabilidad que esta generosidad esconde:
En primer lugar, una publicidad gratis para la empresa y sus productos. En seguida, un lavado de imagen para empresarios y/o empresas con imagen de indelicados en la opinión publica consumidora.
 Por último y no por eso menos importante, todo esto a un costo financiero muy bajo, bastante inferior al monto de la donación, ya que buena parte viene en descuento de impuestos futuros.
Dicho de otro modo, es el Estado que asume parte importante del financiamiento, pero a escondidas, dejándole al sector empresarial la posibilidad de lucirse con sus donaciones, esperando que la imagen generosa que se da se convierta en ganancias.
 En el paraíso neoliberal, ¿quién mejora la oferta?
 Atacarse de frente a la popular Teletón podría ser políticamente poco hábil dada la imagen caritativa y desinteresada que ofrece frente al drama que encarnan los niños lisiados.
Pero, si una cosa es que la ciudadanía no esté consciente de la hipocresía que encierra este sistema que se adecúa tan perfectamente con el neoliberalismo imperante, con fines tan nobles como socorrer a la infancia discapacitada, otra es que el Presidente de la República dejándose llevar por el populismo venga a declarar: “La Teletón es una de las instituciones más transparentes de nuestro país”.
También, algo muy distinto es que el Presidente, de una izquierda alternativa, la que se acomodó con el modelo económico heredado de la dictadura y que gobernó varias veces desde que esta dejo el poder, venga a hacer una declaración de este tipo, la que además de falsa. es ideológicamente inaceptable.
Por decir lo menos, Boric perdió otra ocasión de quedarse callado.
Para tener una idea de la recaudación del Teletón, buen año, mal año, son alrededor de 35 millones de euros, lo que representa algo así como 0,01% del valor de los bienes y servicios que produce Chile en un año (PIB).
 Hasta el Guatón Correa, todólogo, asesor en lo que venga, no tendría gran dificultad para encontrar un financiamiento alternativo y soplárselo al Presidente, en un país en que la parte que recauda el Estado sobre lo producido alcanza solo 2/3 del promedio de la parte de sus pares de la OCDE y por lo además inferior a la media de los países latinoamericanos.
 Mucho más aún cuando se sabe que una inmensa parte de la contribución en Chile viene de las empresas del cobre y de los impuestos indirectos que todos pagan y en que el impuesto a la renta de los más ricos, los que están sometidos a la tasa marginal más elevada es sólo el 1% del PIB.
Entonces, financieramente, no sería muy duro abstenerse de la limosna del Teletón.
(*)buscar Ciper Teletón en Google y se accede a diferentes sitios relacionados con la investigación).

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