REVUELTA POPULAR EN FRANCIA: CONSECUENCIA INDIRECTA DE SU PROPIA VERSION DE LA LEY NAIN- RETAMAL DE GATILLO FÁCIL

Francia, conforme a su condición de país desarrollado y del Primer Mundo, con gente mucho más inteligente, se había dotado ya en 1917, mucho antes que un país “rasca” y subdesarrollado como Chile, de su propia ley semejante a la Naín-Retamal o de “gatillo fácil”, conociendo en la primera semana de julio los resultados para la tranquilidad y seguridad que esta puede provocar a término.
Como si se tratara de la repetición de una escena ya preparada en abril pasado en Llolleo, cuando fue asesinado por Carabineros el joven David Toro, el 27 de junio, en Nanterre, una comuna de los alrededores de París, un policía mató a tiros y en circunstancias similares a un muchacho de 17 años al volante de un automóvil.
Nahel Merzouk, como se llamaba el joven ejecutado por la policía, es hasta ahora la última víctima de las 26 registradas desde 2017 en que se impuso esta legislación, por iniciativa del ministro del Interior socialista Bernard Cazeneuve (tan socialista como los socialistas chilenos).
Sólo entre comienzos de 2022 y hasta ahora, esta ha significado la muerte de 15 personas, la mayoría de ellas “raciales”, según el término creado para designar a personas de origen diferente por su aspecto físico o el color de su piel, en general africanos subsaharianos o magrebíes.
Con la seguridad que da la práctica para enfrentar situaciones similares, las autoridades entregaron una versión de los hechos conforme al informe dado a conocer por el policía autor del disparo homicida y de su acompañante y que, por supuesto, daba cuenta del hecho en conformidad total con lo establecido por la ley.
Es decir, el muchacho, luego de ser interceptado por dos policías en motocicleta y en flagrante “crimen” de no tener licencia de conducir (por ser menor de edad), habría tratado de atropellar a uno de ellos, lo que habría obligado a este a utilizar su pistola, disparando en legítima defensa.
De su lado, la prensa, la radio y la televisión que también, como corresponde a un país desarrollado, no se distingue por su objetividad, se encargó de inventarle a la víctima un nutrido prontuario, para explicar y justificar la acción policial.
Todo lo cual resultó ser absolutamente falso.
Toda esta serie de falsedades podría haber pasado como un hecho más de los ya enumerados, de no haber aparecido un vídeo filmado por un testigo circunstancial que circuló rápidamente por las redes sociales y fue puesto inmediatamente después a disposición de la justicia.
Allí se puede ver en un primer momento y claramente que el policía autor de los disparos se encontraba a un costado del automóvil a la altura de la ventana del conductor, es decir sin peligro de ser atropellado y con la pistola a unos centímetros de la víctima, apuntando directamente a altura del corazón de esta.
En las secuencias siguientes y cuando el automóvil parte, se puede ver claramente el fogonazo del disparo del policía, siempre a un costado del vehículo y después, cuando el coche está incrustado en una valla más lejos. Igualmente se ve cuando los policías sacan violentamente a otro de los muchachos que estaba en el asiento trasero y lo tiran al suelo de una patada.
El testimonio ulterior de un tercer muchacho, que también se encontraba en el automóvil y que consiguió escapar, “temiendo también que lo mataran”, vino a desmontar totalmente la versión que habían dado las autoridades y las obligó a iniciar una causa criminal por “homicidio voluntario por persona detentora de la autoridad pública”.
Según este tercer muchacho, antes del disparo, el policía habría propinado a través de la ventana del coche, al menos tres golpes con la culata de la pistola a Nahel, el conductor, el último de los cuales habría hecho que el muchacho soltara el freno del vehículo con cambio automático, haciendo que este partiera.
Según todos estos nuevos elementos que se han ido agregando, tanto el autor del disparo como el funcionario que lo acompañaba podría ser acusados además de falsificación de documento público por su versión tergiversada y acomodada de los hechos, lo que de ser probado podrías costarles hasta quince años de cárcel suplementarios.
Consecuencia final de la aplicación de esta versión francesa de la ley Naín-Retamal, una revuelta popular que se extendió a todo el país, incluso a ciudades y comunas menores, durante una semana.
Según fuentes del ministerio del Interior 99 municipalidades fueron atacadas, mas de 5.600 vehículos incendiados, unos 1.000 edificios diversos incendiados o dañados, 250 locales policiales o de la gendarmería (policía militarizada semejante a Carabineros) atacados, 200 locales comerciales saqueados, 300 bancos destruidos y 700 policías y 35 bomberos heridos.
La organización France Assureurs, que agrupa a las compañías de seguros estimó que el monto por seguros comprometidos resultado de los daños durante la revuelta alcanza por lo menos 650 millones de euros (unos 593. 981. 120. 000 de pesos chilenos).
La pena de muerte en caso de traición, espionaje, homicidio de autoridades del Estado, crimen con torturas, secuestro y homicidio de menores de 15 años, incendio voluntario con resultado de muerte, entre otros y aplicada al cabo de un proceso judicial con participación de abogados, jueces y expertos en varias instancias, fue abolida en Francia el 10 de octubre de 1981.
No han faltado los que han comentado que la condena a muerte de Nahel, culpable de no tener carnet de conductor y de no someterse a un control de la autoridad, fue decidida en algunos minutos y ejecutada inmediatamente por un policía cuya formación de base dura seis meses.
Evidentemente es una interpretación malintencionada con la que no se puede estar de acuerdo.
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