Cultura – Libro

“ASESINATO EN WASHINGTON” UN LIBRO AÚN DE ACTUALIDAD Y CONTRA EL OLVIDO CÓMPLICE

El 21 de septiembre de 1976 en la ciudad de Washington, fue asesinado el ex ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Salvador Allende y ex embajador de Chile en Estados Unidos, Orlando Letelier y su secretaria, la estadounidense Ronni Moffit, mediante la explosión de una bomba en su automóvil.
Casi cincuenta años después, el libro de John Dinges y Saul Landau sigue siendo de actualidad, en la medida que recuerda en detalle uno de los más emblemáticos crímenes de la dictadura de Pinochet, cuando la derecha cómplice y una pretendida izquierda pretenden por todos los medios borrar la memoria.
En una primera parte, además de un relato sobre lo vivido por Letelier después del golpe de Estado, su detención en la isla Dawson, en el campo de concentración de Ritoque y su expulsión del país gracias a la presión internacional, hay una descripción minuciosa de la preparación del atentado por el agente de la DINA, el estadounidense Michael Townley, con la participación de militantes cubanos anticastristas.
Townley fabricará la bomba y será él mismo quien la colocará en al auto de Orlando Letelier, antes de partir rápidamente de Estados Unidos gracias a la ayuda de un piloto de LAN, quien le proporcionará documentación falsa para viajar a Santiago.
La segunda parte describe la investigación de las autoridades estadounidenses encabezadas por el fiscal Eugene Propper, proceso rico en sorpresas, que permitirá identificar a los asesinos, pero también, por primera vez, pondrá en evidencia la existencia del Plan Condor y el control por parte de la DINA del circuito de la droga, que será una de las principales fuentes de financiamiento de esa organización criminal.
La muerte de Letelier y Moffit, significó para el organismo responsable de esos asesinatos, la DINA, el comienzo de un cuestionamiento de sus actividades y su remplazo en 1977 por la CNI, pero también un periodo de crímenes y de impunidad, bajo el alero de los dos más altos responsables de la política de represión en Chile: Manuel Contreras y Augusto Pinochet que, sin embargo,  cometieron un grave error cuando se permitieron un crimen más en el centro mismo del imperio.
Casi cincuenta años después, gracias a su descripción detallada de los años previos al atentado, la relectura del libro de Dinges y Landau, nos permite conocer las actividades de Townley en el grupo de extrema derecha Patria y Libertad, su reclutamiento por la DINA y su participación también en la preparación y ejecución del atentado contra el general Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires.
También permite conocer las burdas explicaciones de las autoridades chilenas, difundidas por el diario El Mercurio y las alegaciones de la CIA publicitadas por periódicos estadounidense, en un vano intento por manipular la verdad, ,
Según estos, el asesinato de Letelier debió haber sido “obra de extremistas de izquierda con el objetivo de perjudicar la imagen del Chile del general Pinochet”.
Si bien la investigación del fiscal Propper, permitirá la identificación de los culpables, y el encarcelamiento de un par de cubanos, y la extradición de Michael Townley, la justicia no será aplicada a los principales responsables.
Esto, debido a que las autoridades estadounidenses, al someter el caso de la extradición de los involucrados en el asesinato al sistema judicial chileno, en lugar de exigir la extradición por las vías diplomáticas, permitieron que este proceso fracasara.
“Estados Unidos aceptó la ficción de que los asesinos de la DINA estaban en cierta forma, desligados del gobierno chileno, como si Townley, Fernández, Espinoza y Contreras hubieran cometido el crimen en tanto individuos y no sujetos a las ordenes de Pinochet”, afirman los autores.
“Esos términos –y no es de sorprenderse – incluían la promesa de que el enjuiciamiento del caso Letelier no involucraría al régimen de Pinochet”, concluyen.
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« Asesinato en Washington », John Dinges-Saul Landau, Editorial Planeta, Chile, 1990.

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