Internacional – Trump – Poutine

EL COMPAÑERO PUTIN Y EL AHORA SU CAMARADA TRUMP

El reciente acercamiento entre Washington y Moscú, uno de cuyos capítulos fue considerado por el periódico de un partido chileno otrora revolucionario y hoy bastante menos, como “notables avances político-diplomáticos entre Rusia y Estados Unidos”, presenta en realidad las características de un pacto entre jefes mafiosos, para ignorar la legislación creada después de la Segunda guerra mundial a fin de una convivencia internacional un poco más civilizada.
El 12 de febrero recién pasado, al cabo de una conversación telefónica de noventa minutos con su homólogo ruso Vladimir Putin, Donald Trump anunciaba un acuerdo entre sus respectivos países, para poner fin a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, al margen de los principales interesados, a saber, los ucranianos mismos y, menos aún los países europeos.
Una semana antes, el mismo Trump había llamado a continuar la limpieza étnica iniciada por Israel en la franja de Gaza mediante el exterminio, esta vez a través la deportación (parece ser su obsesión) hacia Jordania y Egipto de la población palestina sobreviviente en ese territorio.
El paso siguiente en la implementación de la alianza establecida durante la conversación telefónica entre Trump y Putin, en la capital de un reino medieval y no precisamente una democracia, como es Arabia Saudí (todo un símbolo), fue el encuentro que sostuvieron el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov y Marco Rubio, el gusano ex cubano que ahora oficia de secretario de Estado estadounidense.
Es así como las dos potencias que por su ideología fueron rivales durante la guerra fría, hoy se “abuenan” hermanados por lo más salvaje del capitalismo, en que sólo existe la ley del mas fuerte, sin consideración de derecho humano alguno, en un sistema aplicado no sólo a los que los eligieron legalmente o no, sino a todos los que consideran están dentro de su espacio de influencia imperial y más allá de sus fronteras.
En este esquema, no es casualidad que Donald Trump haya lanzado toda su artillería contra la Corte Penal Internacional de la cual ha emanado una orden de detención por crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad en contra de su nuevo compadre Vladimir Putin, a la que ha venido a agregarse aquella contra uno de sus sicarios, Benjamin Netanyahu.
Tampoco es de extrañar el retiro de Estados Unidos de la Organización mundial de la Salud, de los acuerdos de Paris sobre el clima, el desafío a la reglamentación de la Organización mundial de comercio con la imposición de aranceles aduaneros a diestra y siniestra, y el que se haya puesto en entredicho buena parte de los mecanismos de las Naciones Unidas para la protección de los Derechos Humanos y las poblaciones en peligro.
Víctimas directas y primeras de este acuerdo entre mafiosos, Ucrania, obligada a someterse a las condiciones de su agresor sin tener voz ni voto en las decisiones que se tomen en nombre de intereses que le son ajenos, y Palestina, dejada a merced de la colonización sionista y expuesta una vez más al genocidio.
 Por su parte Europa, sometida desde tiempo a una penetración ideológica fascista generada a partir de los dos entes mafiosos ahora asociados, se encuentra ahora marginada y debilitada, pagando el precio de su tibieza, su hipocresía y su cobardía para hacer valer sus cacareados valores democráticos y humanistas frente a situaciones tan significativas como la agresión imperialista contra Ucrania y el genocidio en Gaza.

1 Comment

  1. >Europa, sometida desde tiempo a una penetración ideológica fascista generada a partir de los dos entes mafiosos ahora asociados

    Hasta donde he podido apreciar en mis estadías recientes por esos pagos, Europa no necesitó ayuda alguna desde el exterior para incubar su fascismo desde Escandinavia al Mediterráneo, le bastó con las falacias de su social-democracia.
    La contradicción principal es siempre interna.

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