Internacional – Trump – Aranceles

EL MANDAMÁS DEL IMPERIO, ADEMÁS DEL “TRUMPO”, LE HACE TAMBIEN AL YOYÓ Y HASTA AL PING-PONG

Voir l’article

Por Claudio Jedlicki

Los precios de los cereles en yoyó y a la baja…

En enero pasado ironizábamos que con el nuevo gobierno norteamericano se había empezado a jugar al “trumpo” (Le Kahuin N°40, enero de 2025).
Diestro en puerilidades, Trump comenzó a jugar al yoyó con los aranceles, es decir el impuesto que afecta lo que se importa desde otro país.
La borrachera debuta el primer día de febrero con anuncios, implementaciones y suspensiones en materia de aranceles. Desde entonces unos 10 por mes.
La ebriedad que provocan es tal, que obviaremos el detalle, reteniendo solo los principales.
El privilegio inicial lo reservó a sus vecinos, Canadá y Méjico, 25% para cada uno por dejar pasar droga e inmigración. Medida suspendida dos días después, pero restablecida tres semanas más tarde para suspenderla después de otras dos.
Con China fue algo distinto, EEUU sobrepujando, de manera de ir doblando el porcentaje del arancel como represalia nivelándose con la última alza norteamericana.
Cuando llegó a 145% los chinos dejaron de reaccionar, a ese nivel no hay comercio posible.
Yoyó con los primeros, ping-pong con China.
El 2 de abril, Estados Unidos publicó una lista de 175 países y territorios con aranceles recíprocos que debían aplicarse una semana después.
Apodó ese acontecimiento “El día de la liberación”. Aplicaron una fórmula sacada de no se sabe dónde -en realidad inventada para la ocasión- partiendo del déficit comercial y relativizado a las importaciones respecto a un país preciso.
Resultado, 56 países y la Unión Europea quedaron con aranceles específicos, entre 13 y 50 por ciento, el resto a 10 por ciento. Un batiburrillo donde aparecen áreas que van del simple al quíntuple, algunas con un peso económico insignificante como el Lesoto (50%) o las Islas Falkland (41%) con otras importantes con aranceles a 10%, como Turquía.
Al asombro de los especialistas se sumó el de las Bolsas que habían ya bajado bastante desde febrero con una caída de casi 10 por ciento del Dow Jones el 04 de abril y del mismo orden en otras Bolsas en el resto del mundo.
Siguió un rebote de casi +8 por ciento cinco días después cuando se anunció la suspensión de los aranceles recíprocos por 90 días, donde el yoyó de las Bolsas se mezcló al de los aranceles.
De toda evidencia la componente oligárquica de los apoyos a Trump salió a protestar por la caída bursátil, sumándose a algunos sectores del Partido Republicano aun no embriagados por el Trumpismo, es decir aquellos que no han perdido el sentido común.
No se requieren largos estudios de economía ni mucho menos, para prever que aranceles establecidos al lote, a niveles elevados y generalizados al conjunto de bienes, no vayan a desencadenar represalias en los países afectados.
Estas se traducirán por importar menos de EEUU al igual que este a partir de ellos. La contracción del comercio acarreará bajas en la producción, cesación de actividades y quiebras, en ambos lados.
Tampoco se requiere ser un gran visionario para anticipar alzas de precios por el encarecimiento de lo importado llevando los bancos centrales a subir las tasas de interés para combatir la inflación.
La inversión se vuelve entonces más cara y reduciendo a su turno. Al final, los que pagan el pato son los trabajadores, partiendo por los que pierden su empleo y sufren la pérdida del poder de compra.
Allá nos llevan las improvisaciones irresponsables de gobernar al tanteo, a partir de creencias infundadas, destinadas a satisfacer egos propios de delirios de grandeza de seres vanidosos.

Soyez le premier à commenter

Laisser un commentaire