Chile – Jeannette Jara – Cuba

CUBA NO ES UNA DEMOCRACIA…COMO LA CHILENA, LA DE TRUMP EN EEUU O LA DE NETANYAHU EN ISRAEL

Como es más que evidente, Cuba no es una democracia, sobre todo si se la compara con el modelo chileno, en que se puede elegir entre los que aplicarán, cada cual,a su manera, el modelo impuesto por una dictadura o, con aquel de Estados Unidos, “la mayor democracia del mundo”, con sus guerras, su imperialismo matón y con un presidente tan democrático como Donald Trump o, como Israel, única democracia del Medio Oriente y responsable del genocidio en Gaza.
En Chile, la cuestión del sistema político cubano, como es ahora la referida a Venezuela, ha sido, sobre todo en el contexto de campañas presidenciales, argumento de ataque y propaganda de parte de la derecha, frente al cual la izquierda siempre ha estado a la defensiva, incapaz de establecer una afirmación convincente que clausure definitivamente la polémica.
Las respuestas frente a este tipo de interrogantes siempre han sido poco claras, con argumentos que sólo sirven para convencer a los que ya están convencidos o, expresados de manera confusa, permitiendo así que se conviertan eficazmente en armas de contrataque para la derecha.
Las palabras de la candidata a la presidencial Jeannette Jara, durante una reciente entrevista en TVN, en el sentido que el régimen cubano “claramente no es una democracia”, es el último ejemplo de esta situación.
Se puede comprender fácilmente el revuelo y las reacciones que provocó esto al interior de la izquierda, en el seno del PC y en general entre los eventuales votantes en favor de la candidata, como también la precipitación de la derecha y sus medios para sacar provecho de la afirmación.
También se puede comprender la tremenda presión a la que está sometida la candidatura de la coalición que encabeza Jara, para integrar a los más amplios y diversos sectores en torno a lo esencial de un ideal al menos progresista, redondeando ángulos, sin provocar debates o polémicas sobre temas en que puede haber divergencias y para mantener un gran consenso unitario.
En su condición de antigua militante comunista (aunque ahora lo sea menos), Jeannette Jara no podía ignorar que el tema cubano iba a ser, de todas maneras, uno de los puntos que utilizaría la derecha, a través de sus medios, para tratar de desestabilizar y restar fuerzas a su campaña presidencial.
Del mismo modo, consciente de ser la abanderada de esa muy amplia coalición “progresista” y del hecho que se vería, de todas maneras, enfrentada a este tipo de cuestiones, tenía como obligación el elaborar una respuesta sintética y condensada, al ritmo de los medios modernos, que no dejara brecha alguna para interpretaciones malintencionadas.
Hace ya varios años, otra candidata presidencial, cercana a nuestro actual merluzo nacional que la nombró embajadora en México, se expresó en términos semejantes con respecto a Cuba y, como si esto no bastara, se refirió al presidente Salvador Allende como “totalitario”.
Como es de imaginar, la actual embajadora en México y entonces candidata, se excusó, dio explicaciones, pero si tenía aspiraciones de hacer carrera política se ganó un adjetivo calificativo nada glorioso y quedó enterrada para siempre.
Moraleja: “Las metidas de pata siempre cuestan siempre tan caro, que el pagarlas puede significar quedar arruinado (a)”


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