Nuevo alcalde de Nueva York Zohran Mamdani:
SOCIALISTA DEMÓCRATA, INMIGRADO, MUSULMÁN,
SOLIDARIO DE PALESTINA…¿Y QUÉ FUE?

Para comprender el impacto que provocó la elección de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York, habría de imaginarse, guardando por supuesto todas las proporciones del caso, lo que significaría el que, por ejemplo, Daniel Jadue resultara elegido alcalde de Las Condes, Vitacura o Lo Barrenechea.
El 4 de noviembre, a los 34 años, Mamdani, candidato del partido de los Socialistas demócratas de América, musulmán, inmigrado y declarado solidario con la causa palestina, fue elegido con más del 50% de los votos para dirigir la ciudad más importante de Estados Unidos desde el punto de vista económico, financiero y cultural y uno de los polos centrales de la finanza mundial.
El ahora nuevo alcalde neoyorquino se permitió así el lujo de derrotar al antiguo gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, uno de esos elefantes de la vida política local y del partido Demócrata, que se presentaba como independiente, en elecciones que estuvieron marcadas por una participación de más de dos millones de electores, algo nunca visto desde hacía varias décadas.
Mamdani, el más joven alcalde de Nueva York desde hace un siglo, nació en 1991 en Kampala, capital de Uganda de padres indios y obtuvo la nacionalidad estadounidense en 2018, lo que es todo un símbolo en momentos en que la administración Trump despliega una brutal política para detener y expulsar a los inmigrantes y una paradoja por el hecho de ser musulmán en una ciudad marcada por los atentados contra las Twin Towers en 2001.
Precisamente, su condición de musulmán dio pie de parte de su rival Andrew Cuomo, a una feroz campaña islamófoba en su contra, del mismo modo que su posición en favor del pueblo palestino le valió la consabida acusación de antisemitismo de parte de los medios israelíes.
Paradójicamente, según las encuestas de opinión, Mamdani obtuvo un apoyo del orden del 43% de parte de la comunidad de judíos de Nueva York.
Todos estos hechos y circunstancias que pueden parecer increíbles pueden explicarse quizás por varios aspectos totalmente nuevos en lo que se refiere al estilo de las campañas electorales en Estados Unidos y que, aunque parezca increíble recordar, son la base de una acción auténticamente democrática.
En primer lugar, la movilización masiva de unos 100.000 voluntarios que, en un trabajo político a nivel humano, de vecindario, en los lugares de trabajo y en aquellos en que se desarrolla la vida cotidiana de la gente, como pueden ser los cafés o los almacenes de barrio, fueron capaces de convencer sin necesidad del aporte de millones de dólares de parte de las grandes fortunas y empresarios del país.
Fue de ese trabajo y relaciones a nivel de la base que surgieron las grandes líneas del programa centradas en cuestiones concretas y destinadas a mejorar las condiciones de vida de los habitantes: salas cunas y guarderías gratuitas para los niños hasta los cinco años, transporte público gratuito, almacenes populares, congelación de los arriendos, entre otros.
En uno de los temas cruciales de las grandes ciudades como es el da la seguridad, Mamdani considera que se necesita, más que la represión, un enfoque comunitario para reducir la criminalidad, centrado en la ayuda a los más necesitados y con programas y campañas contra la violencia.
En este sentido, el nuevo alcalde neoyorquino es tremendamente crítico en relación con el papel que se le entrega habitualmente a la policía, estimando que se le impide jugar el papel esencial que le corresponde, usándola sólo para paliar los fracasos de una política social.
Por último, otra consideración y quizás la más importante para explicar el increíble triunfo de Zohran Mamdani es el haberse presentado en su estricta realidad de musulmán, inmigrado, socialista y solidario con Palestina, sin poner en suspenso alguna de estas condiciones para ganar votos que, seguramente, no habría ganado.
Deseo que pueda cumplir con su proyecto social y solidario y que se sepa que un inmigrante, joven, socialista y musulmán puede ser un excelente alcalde, digan lo que digan los carcas conservadores.