EL MERCURIO, UNA VEZ MAS PUESTO EN EVIDENCIA POR SUS MENTIRAS

Una declaración en la que una vez más se deja en evidencia el método de la mentira que es el del diario El Mercurio, hizo pública la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la solidaridad del Arzobispado de Santiago.
El 28 de enero, el cotidiano de la derecha y el empresariado chilenos publicó un reportaje sobre el ex agente de la DINA Armando Fernández Larios, implicado en numerosos crímenes de la dictadura de Pinochet, entre ellos el del ex canciller Orlando Letelier y, que fue detenido en Miami, Estados Unidos.
En dicho reportaje se afirma que: “Tras el homicidio de Orlando Letelier en Washington, huyó de Chile protegido por la Vicaría, la Nunciatura, la diplomacia norteamericana y un sector del Ejército adversario del general Manuel Contreras.”, adelanta la declaración de la Vicaría, que luego afirma fehacientemente:
“Esa afirmación es absolutamente falsa. No se trata de una interpretación discutible ni de un matiz histórico: es un error grave que tergiversa los hechos y daña la memoria de una institución cuya labor fue exactamente la contraria”.
El documento del organismo de solidaridad reitera sin matices que se trata de una mentira sobre la Vicaría de la Solidaridad, “pues esta no protegió, no encubrió ni facilitó la huida de Armando Fernández Larios. Sostener lo contrario es invertir la historia”.
Precisando el papel de la institución, la declaración detalla luego: “La Vicaría fue una institución creada para defender a las víctimas de la represión, documentar violaciones a los derechos humanos y presentar acciones judiciales contra los organismos represivos del Estado, incluida la DINA. Su archivo y su trabajo jurídico fueron fundamentales para reconstruir casos, establecer responsabilidades y combatir la impunidad”.
“Lejos de “proteger” a agentes represivos, la Vicaría contribuyó a visibilizar sus crímenes, a acompañar a las víctimas y a dejar constancia histórica de lo ocurrido cuando hacerlo implicaba riesgos reales”, continúa.
Y concluye:
“Atribuir a la Vicaría un rol de protección hacia un agente de la DINA no es un simple error, es una distorsión ética e histórica que confunde a la opinión pública y relativiza responsabilidades. Coloca en el mismo plano a víctimas y victimarios, y diluye el sentido del trabajo de quienes, desde la Iglesia y la sociedad civil, enfrentaron la represión con las únicas armas disponibles: la solidaridad, el derecho y la verdad”.
Laisser un commentaire