RESULTADOS EN ELECCIONES MUNICIPALES FRANCESAS NO TAN BRILLANTES PARA LA IZQUIERDA COMO SE ESPERABA

Los resultados de la segunda vuelta de las elecciones municipales celebradas en Francia el domingo 22 de marzo estuvieron lejos de confirmar el claro avance para el conjunto de los partidos comúnmente considerados de izquierda que se había dado en la primera vuelta, una semana antes.
Por el contrario, el partido neofascista Agrupación Nacional (RN) afirmó su implantación sobre todo en ciudades medianas de provincia y en las zonas rurales, en muchos casos aliado a la derecha tradicional.
Por otra parte, y en líneas generales, el movimiento de apoyo al actual presidente Emmanuel Macron fue el gran perdedor.
Entre los resultados que aportaron una nota de optimismo para la izquierda y en particular para el movimiento de la Francia Insumisa, está la elección en la primera vuelta como alcalde de la comuna de Saint Denis, una de las más importantes de la periferia de París, de un candidato afrodescendiente.
A este triunfo se agregó el de varios otros, también de origen africano y norteafricano en comunas cercanas a las grandes ciudades.
El rasgo común de estos nuevos alcaldes de origen extranjero es el hecho que vienen de organizaciones sociales, centros de participación popular del proletariado actual y de una población mayoritariamente joven, todo lo contrario de una administración comunal y nacional vertical y separada de la vida cotidiana de los ciudadanos.
Asimismo, la elección de estos nuevos alcaldes adquiere una especial relevancia pues se da en medio de un ambiente social y político muy tenso, en que la derecha y la extrema derecha han conseguido implantar un ambiente de racismo y de neofascismo, orquestando una relación entre la inmigración y la inseguridad.
Es en este ambiente que se había producido la ruptura del llamado Nuevo Frente Popular, integrado para las elecciones de diputados de junio de 2024 por socialistas, comunistas, ecologistas y el movimiento de la Francia Insumisa (LFI).
Esta ruptura de concretizó sobre todo a raíz de posiciones encontradas entre LFI y el PS en torno a medidas adoptadas por el gobierno ultraliberal de Emmanuel Macron en que los socialistas se alinearon con este último.
Más aún, sectores del socialismo se unieron a una campaña de denigración sin precedentes organizada por la derecha en contra de LFI y de su líder Jean Luc Melenchon, en particular a raíz de la posición de esta en favor de la Palestina, asimilada, tal como lo hace el gobierno israelí, al antisemitismo.
Para los recientes comicios municipales, lo que se llamó la izquierda unida excluyó oficialmente al movimiento LFI, acción esta en la que el partido Socialista hizo punta de lanza impulsado por los sectores más derechistas de este, encabezados por el ex mandatario François Hollande.
Este último, considerado como uno de los peores presidentes franceses de las últimas décadas y mentor del ultraliberal actual mandatario Emmanuel Macron, ha dejado entender su intención de presentar su candidatura para las presidenciales de 2027 y en esta perspectiva está tratando de recuperar a los macronistas, ahora en perdición.
En París, dirigida a la alcaldesa socialista Anne Hidalgo sucederá otro miembro de este partido, Emmanuel Gregoire, así como en las dos otras grandes ciudades francesas, Lyon y Marsella, donde resultaron reelectos candidatos izquierdistas.
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