TONTA PILLA

La exdiputada y ahora senadora de Renovación Nacional Camila Flores, declarada y reivindicada admiradora de “Mi General”, se había ganado, por este sentimiento y por un sinnúmero de otras expresiones en las que el buen sentido le habría aconsejado callarse, la imagen de alguien de pocas luces, de una notable falta de criterio, de una escasa capacidad de discernimiento y de ser un condensado de estulticia, necedad o sandez.
En atención a todas estas cualidades, la senadora Flores había recibido en al menos dos ocasiones la Palma de Honor, esa mundialmente reconocida distinción que otorga Le Kahuín de París, y la asiduidad con que participaba como postulante a este premio había llevado a los Honorables Miembros del Jurado a considerar la creación de una Orden al Mérito que llevara su nombre para galardonar aquellos con antecedentes de un nivel de excelencia.
Reconocimiento de estos méritos de la senadora eran los comentarios que circulaban en los pasillos del Congreso en Valparaíso y en la sala de prensa de este, los que se referían irónicamente a una evolución que habría registrado esta: “Ya no es la tonta de antes….es la tonta de ahora”.
Una serie de hechos directamente ligados a la actual senadora y a su entorno han demostrado que todo lo que se decía de ella, sin duda para denigrarla, dejaba de lado otras cualidades no menos importantes.
Por ejemplo, el hecho de ser una muy buena hija, de esas que no se ven ya en estos tiempos, hasta el punto de echarle un empujoncito a su mamá para obtener un trabajo en Gendarmería sin tener las calificaciones suficientes.
“Tiene derecho a trabajar” respondió a los envidiosos.
Del mismo modo, también demostró el hecho de ser una mujer emancipada y de no tener necesidad de un hombre a su lado para brillar con luz propia, como demostró el hecho que sin más echó de la casa a su marido con la asistencia de Carabineros.
¡Esa es una mujer! Dirán por ahí.
Sin embargo, ocurre que en estos momentos está enfrentada a una querellaen el Juzgado de Garantía de Valparaíso, presentada por el abogado Luis Mariano Rendón, luego que el presidente de la Cámara de diputados, Jorge Alessandri(UDI) descartara presentar una acción judicial contra la senadora por el caso que ya fue denominado “la cuota Flores” luego que este fue dado a conocer por la prensa.
Un reportaje de Teletrece indicó que la Fiscalía de Valparaíso estaba investigando a Camila Flores, luego que hubo una denuncia anónima señalando que esta, cuando era diputada, exigía una cuota a sus asesores, correspondiente a una parte de sus salarios, la que debían pagar efectivo a su secretaria, lo que le habría permitido apropiarse de una suma de mas o menos 300 millones de pesos.
En este contexto, también queda por determinar si sólo se trataba de devolver parte del sueldo por un asistente real o si se trataba de personas que servían como “palos blancos” para justificar el pago hecho por la Cámara a la entonces diputada.
Un grupo de diputados solicitó a la Cámara de Diputadas y Diputados que presentaran una acción judicial en contra de la senadora, por un eventual fraude al Fisco, lo que fue negado por el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, quien lo descartó, señalando a la prensa que aquello no era de proceder de la institución parlamentaria.
“Niego total y absolutamente los hechos que se me imputan” declaró en conferencia de prensa la ahora senadora.
Sin duda es sincera en su alegato, por que teniendo en cuenta los antecedentes que se le conocen, es obvio que ni siquiera se había enterado que utilizar en beneficio propio y de manera fraudulenta los fondos asignados para su desempeño de parlamentaria, es un delito grave.
Laisser un commentaire