Chile – Memoria

“LONQUÉN” UN DOCUMENTO CONTRA EL OLVIDO

Por Sergio Zamora

El 30 de noviembre de 1978, Máximo Pacheco, ex ministro de Educación del gobierno de Eduardo Frei y dos veces embajador, fue invitado por el entonces cardenal Raúl Silva Henríquez a una reunión urgente en la Vicaría de Solidaridad, el organismo creado por la iglesia católica para proteger a los perseguidos por la dictadura militar.

En el encuentro estaban presentes el obispo auxiliar de Santiago, Enrique Alvear, el vicario de la Solidaridad, Cristian Precht; el secretario ejecutivo de la Vicaria, Javier Luis Egaña; el abogado jefe del departamento jurídico del organismo, Alejandro González; el director de la revista “Que Pasa”, Jaime Martínez y el subdirector de la revista “Hoy”, Abraham Santibáñez.

El vicario Precht informó a los participantes que un sacerdote había recibido la denuncia de un particular sobre “la existencia de un cementerio de cadáveres en la localidad de Lonquén”,a unos 44 kilómetros al suroeste de Santiago.

Ante la gravedad de la denuncia, el cardenal Silva Henríquezdecidió crear una comisión para verificar la denuncia con los participantes en la reunión, los que se dirigieron inmediatamente al lugar.

Como relata Máximo Pacheco: “En medio de los potreros encontramos una construcción con dos antiguos hornos, en forma de torres, que aparentemente estaban abandonados. (…) Continuamos cavando y pudimos comprobar que allí había un hacinamiento de huesos entrelazados y un cuerpo humano cubierto con una tela. (…)”

“Todos quedamos tan impresionados por este macabro hallazgo, al punto que debí apartarme y buscar refugio debajo de uno de los pocos arboles que existen en el lugar, para sobreponerme.”,
agregó.

Al día siguiente,los hechos fueron puestos a disposición del presidente de la Corte Suprema para asegurar una rápida y exhaustiva investigación.

Durante un año se tramitó el respectivo proceso judicial, sucesivamente ante el juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Talagante, ante el ministro en visita Adolfo Bañados y el Segundo Juzgado Militar de Santiago.

A través de estos trámites se consiguió identificar quince cadáveres, correspondientes a personas que habían sido detenidas por Carabineros.

Seis meses más tarde, en julio de 1979 la Justicia Militar sometió a proceso al capitán Lautaro Eugenio Castro Mendoza y a otros siete carabineros, en calidad de “autores del delito de violencias innecesarias causando la muerte en las personas mencionadas”.

Sin embargo, al mes siguiente, tanto Castro como los otros siete carabineros fueron sobreseídos en virtud de la ley de amnistía promulgada por la misma dictadura militar en 1978.
Sin embargo, en 2011 estofuerevertido, para que reciénun añodespués, Castro y los demásfuerancondenados de maneraefectiva. El responsable de la tenenciaobtuvounapena de 20 años.

Mediante la transcripción textual de las partes más importantes del proceso, Máximo Pacheco fue estructurando el libro,” para que la opinión publica los conozca y se forme su propio juicio”.

Los detalles de la investigación, las diversas entrevistas a los parientes de las víctimas, como a los Carabineros, las explicaciones para eludir responsabilidades, como el que “los detenidos habían sido enviados al Estadio Nacional”, o que “los muertosfueron el resultado de un intento defuga”permiten conocer cabalmente uno de los peorescrímenes cometidos durante la dictadura de Pinochet.

 La publicación de este libro en su primera edición en 1980 fue prohibida por las autoridades de la época “en razón a que no ayuda a la convivencia fraternal de los chilenos y por haber sido este caso conocido por la opinión pública.
Loshornos de Lonquén, lugar físico del crimen, serándinamitados.

Así, el sitio que era regularmente lugar de romería de los familiares de las víctimas de Lonquén, fue cerrado al público y, a cuatro kilómetros antes de llegar al lugar exacto donde se hizo el hallazgo, los propietarios colocaron una reja de fierro de tres metros de altura.
Felizmente, como documento histórico el libro de Máximo Pacheco sigue a disposición.
Máximo Pacheco G.Lonquén, Comisión Chilena de Derechos Humanos, Chile, 1980.


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