Chile – « La Mosca… »

LE KAHUIN DE PARIS CONSIGUE ENTREVISTAR A LA MOSCA QUE SE POSÓ EN LA CABEZA DE J.A. KAST

No fue fácil conseguir ubicar a ese personaje que de un día para otro saltó a la popularidad después de ser fotografiado sobre la cabeza de alguien tan importante como puede ser Su Excelencia el Presidente de la República.
Convertida de la noche a la mañana en una estrella, después de aparecer posada sobre la ilustre cabeza del primer mandatario chileno, para la dirección de Le Kahuin de París, el conseguir saber más de este personaje, hasta poco antes desconocido, se convirtió en una obligación periodística.
Nada más lógico entonces el tratar de ubicar su paradero en el lugar más evidente en que una mosca vive y donde ella encuentra su comida, a saber, en un basural o en una cloaca donde se concentran todas las materias fecales de una ciudad
El recorrido por los basurales de La Pintana, La Granja, Maipú y Quilicura resultó infructuoso. Todas las moscas consultadas en estos, más que dar informaciones sobre el paradero de aquella colega instalada en la cabeza de José Antonio Kast, nos pedían saber sobre aquella, convertida en alguien tan importante por haber aparecido en la televisión y en la prensa en general.
También fuimos a Maipú, a la planta La Farfana de Aguas Andinas y a Padre Hurtado, a la planta El Trebal, ambas de reciclaje de las aguas servidas, es decir donde va a parar la mierda de la capital chilena.
Cuando ya nos retirábamos de esta última, una mosca vieja se nos acercó volando dificultosamente y, sin más, nos dijo:
Caballero. Yo se a quien andan buscando, ¡Es la Lucía, una mosca muy ambiciosa y arribista que ahora vive en un tarro de basura, de esos modernos de reciclaje que hay en Vitacura y en Las Condes!
No bastó más para que nos dirigiéramos raudos a la dirección señalada.
No fue difícil identificarla según la foto que había circulado en la prensa y la televisión y cuando se nos apareció en medio de una bandeja de plástico con los restos de un sándwich McDonald.
Más aún, seguramente informada de que la buscábamos para una entrevista sin que le preguntáramos nada se pudo a hablar:
Sí, yo soy la Lucía. Mi mamá me puso así porque encontraba tan dije a la señora Lucía de Pinochet y quizás por eso me gustan tanto los militares y los desfiles. Es como ir al supermercado en el mall, la comida que tanto nos gusta es presentada bien ordenadita, con etiquetas impecables y además con música de fondo.
Antes de que siguiera en su perorata, conseguimos interrumpirla para poder hacerle una pregunta:
¿Y por qué fue a posarse sobre la cabeza de Su Excelencia el Presidente de la República?
¡Aaaahh! Respondió. “Fue más fuerte que mi voluntad. En medio de toda esa profusión, aquí donde usted me ve, yo, simple Lucía Musca Domestica, me dejé llevar por esa atracción natural para cualquier mosca, pero ahora mucho más intensa que todo lo conocido antes y, sin razonar, me fui a parar sobre la cabeza de Su Excelencia”.
¿Cuál fue entonces su sentimiento?, conseguimos preguntarle.
“Frustración”. Nos respondió.
“Pues toda esa delicia de la que pensaba hartarme estaba al interior. Esperé un momento sabiendo que si abría la boca seguramente dejaría escapar ese manjar tan preciado, pero no dijo nada y tuve que partir volando antes de me expulsaran violentamente y me acusaran de ultraje a la autoridad…”


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