EL RELATO INCREÍBLE DE UNO DE LOS ESCASOS DETENIDOS QUE CONSIGUIÓ BURLAR Y ESCAPAR DE LA DINA

Uno de nuestros colaboradores, Sergio Zamora Torres, tenía 24 años cuando fue detenido en Santiago, en las inmediaciones de la Estación Central por la policía secreta de Pinochet, la DINA, en los momentos en que se disponía a hacer un contacto con sus compañeros del partido Socialista.
Militante en la clandestinidad, en ese momento, Zamora estaba plenamente consciente no sobreviviría a la detención, pues la policía de la dictadura lo sindicaba como “responsable militar” y comprendía que la única y casi imposible alternativa que le restaba era, de una u otra manera, escaparse.
Después de ser conducido hasta Villa Grimaldi, donde fue torturado salvajemente durante horas y, cuando estaba casi al límite de sus fuerzas, Zamora dijo estar dispuesto a colaborar y entregar a un supuesto contacto con el que debía encontrarse en las inmediaciones del Comité Pro Paz, organismo creado por diversas organizaciones cristianas, para proteger y ayudar a los perseguidos por la dictadura de Pinochet.
Llevado hasta las las inmediaciones de la calle Santa Mónica en Santiago, aprovechando un momento de distracción de los esbirros de la DINA que lo vigilan y reuniendo todas las escasas fuerzas que aún mantenía, se lanzó en una carrera desesperada hasta el local del Comité Pro Paz.
El obispo luterano Helmuth Frenz que se encontraba allí, fue quien lo protegió e impidió fuese arrastrado de nuevo por sus verdugos hacia la tortura y sin duda la muerte.
El entonces jefe de la iglesia Católica, cardenal Raul Silva Henriquez fue informado por Frenz de la situación.
Pinochet, que había sido puesto al tanto del incidente por el jefe de la DINA, Manuel Contreras, exigió al Cardenal le entregara el prisionero.
Antes de tomar una decisión, el prelado envió al obispo auxiliar Fernando Ariztía a enterarse personalmente del estado de Zamora, pudiendo este así comprobar las condiciones físicas y sicológicas de este último, como resultado de las torturas.
“El caso Zamora”, como se le llamó entonces, provocó un importante impacto entre las organizaciones de defensa de los derechos humanos y llevó a la iglesia Católica a asumir una actitud más resuelta contra la Dictadura pues, por primera vez, contaba con una prueba material e indiscutible de las prácticas criminales de esta.
Finalmente, Sergio Zamora, consiguió llegar a Francia en junio de 1975, junto a su esposa y su hija de sólo nueve meses,
En un relato hecho en primera persona, Zamora relata minuto a minuto el calvario que sufre en poder de sus verdugos en Villa Grimaldi y la lucha desesperada para mantener como fuese, algo de lucidez y conciencia, en medio de los golpes, las descargas eléctricas y las quemaduras con cigarrillos, para no delatar a sus compañeros y conseguir, en último término, escapar y salvar la vida.
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Sergio Zamora Torres. Siete horas en manos de la DINA. Ediciones LOM. Colección Memorias. Santiago de Chile. 2023.
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