Wallmapu – Testigo muerte de Camilo Catrillanca

MUERE EN ACCIDENTE, EL TESTIGO QUE PERMITIÓ CONDENAR A LOS ASESINOS Y CÓMPLICES EN EL CRIMEN DE CAMILO CATRILLANCA

Según las implacables leyes no escritas de cualquiera organización criminal que se respete, aquel que se atreve a desafiar esta, ya sea desobedeciendo sus normas, negándose al tributo impuesto o testimoniando en su contra en un eventual proceso ante la justicia, irremediablemente debe pagar su osadía, incluso con su vida.
Lo mismo ocurre bajo regímenes de dudosa democracia, en que los disidentes de hecho o de palabra son perseguidos, marginalizados, hostigados personalmente o a través de sus familias o, cuando no, simplemente mueren en un accidente de avión, se caen por la ventana de un piso alto o mueren de una súbita y misteriosa enfermedad.
Evidentemente, esto no puede ocurrir en Chile, un país que recuperó la democracia, superó plenamente el sistema impuesto por la Dictadura, castigó a los culpables, depuró la Justicia y, sobre todo, reorganizó las fuerzas del orden para borrar un eventual oscuro pasado y hacer de ellas un ejemplo de honestidad, disciplina y, más que nada, respeto de los Derechos Humanos.
El 14 de noviembre de 2018 en la localidad de Ercilla, en la comunidad de Temucuicui, en la región de la Araucanía,  Maicol Palacios, que tenía entonces 15 años, se encontraba junto al comunero Camilo Catrillanca, cuando este fue baleado por una patrulla del Grupo de Operaciones Especiales de Carabineros (GOPE).
Desde el momento mismo del asesinato de Catrillanca, quedó en evidencia la voluntad de los hechores de ocultar el crimen, para lo cual inventaron una fantástica historia de enfrentamiento con un fantasmagórico grupo armado que los habría atacado desde los matorrales adyacentes al sendero por el que circulaban.
Con la evidente intención de amedrentar y silenciar al menor convertido involuntariamente en único testigo de los hechos, los miembros de Carabineros comenzaron por golpearlo, humillarlo y torturarlo.
Desde el primer momento, esta actitud frente al menor, como las inmediatas maniobras para ocultar las circunstancias del crimen, como fue el esconder y borrar las tarjetas de las cámaras que portaban, hicieron sospechar no se trataba de una acción improvisada frente a una situación crítica, sino una cierta práctica bien rodada de montaje
A esto mismo se agregó, el hecho demostrado de la alteración por parte  del prefecto de las Fuerzas Especiales en la zona, coronel Jorge Contreras, de un documento oficial, al añadir personalmente la fábula del ataque a la patrulla a un primer informe, luego de enterarse del fallecimiento de Catrillanca en el hospital, lo que evidentemente daba otro carácter a los hechos.
 Como es fácil imaginar, el testimonio del joven Maicol Palacios fue determinante para orientar las investigaciones judiciales que aclararon los hechos, en un proceso que, por primera vez, fue llevado por un tribunal civil y no militar y, el que culminó en un fallo condenatorio pronunciado en última instancia por el más alto tribunal de la República, la Corte Suprema.
Así, el ex cabo Carlos Alarcón fue condenado a 16 años de prisión por el homicidio de Camilo Catrillanca y el homicidio frustrado del menor Maicol Palacios; el ex sargento  Raúl Avila fue condenado a 6 años más 61 día de presidio por torturas contra el joven, disparos injustificados y por obstrucción a la acción de la justicia.
El ex cabo Braulio Valenzuela, fue sentenciado a 3 años y un día más 61 días de cárcel por los delitos de disparos injustificados y obstrucción de la justicia; el ex suboficial Patricio Sepúlveda y el ex cabo Gonzalo Pérez recibieron sentencias de 61 días por obstrucción a la justicia.
Por su parte, el ex coronel Jorge Contreras, el ex mayor Manuel Valdivieso y el propio abogado de Carabineros Cristián Inostroza fueron condenados a 300 días de presidio por obstrucción a la acción de la justicia.
El desenlace del llamado Caso Catrillanca significó un rudo golpe para una institución de tanto mérito como Carabineros de Chile, que determinó así la renuncia del entonces DirectorGeneral de la institución, Hermes Soto.
 el entonces general y para el mismo Estado, que no culminó con las condenas contra los responsables directos en el crimen y en el ocultamiento de las circunstancias, sino también fue determinante para la renuncia de la más alta autoridad nacional de Carabineros, el entonces General Director Hermes Soto.
Sólo tres años después de ocurridos los hechos y aún profundamente afectado, el joven Mickol Palacios había relatado públicamente las circunstancias de la muerte de su amigo y denunciado las innumerables presiones y hostigamientos que sufrió y seguía sufriendo, él y su familia, entre las cuales la detención de su padre y un tío.
 A este propósito, durante una entrevista, recordó la actitud de un carabinero cuando fue a la comisaría para saber sobre su padre detenido. “Uno por uno”, le gritó este desde una tanqueta.
De su lado, Jorge Palacios, el padre de Maicol, en otra entrevista había hecho alusión a las primeras palabras de amenaza de los uniformados: “Por el momento soy banderita de lucha, cabro culiao, pero ya habrá un tiempo en que tengai que pagar”, habrían expresado estos.
El 7 de diciembre recién pasado, Maicol Palacios murió cuando fue atropellado por un vehículo conducido por un operador de maquinaria pesada de una empresa forestal de Collipulli.
Un lamentable accidente, resultado sin duda y exclusivamente de la mala suerte que perseguía al joven desde ese fatídico 14 de mayo de 2018.
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Ver algunos detalles del caso Camilo Catrillanca y el testimonio de Maicol Palacios en los siguientes vídeos.
Youtube.com/watch?v=ggRBAWuvnGQ
Youtube.com/watch?v=jGnHZQIIGVE
Youtube.com/watch?v=4LOcdkss64c

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