ACUERDO SOBRE EL LITIO SE LIMITA A PRODUCIR LA MATERIA PRIMA SIN CONSIDERAR DESARROLLO DE LA INDUSTRIA DE ESTE EN EL PAÍS
Por Claudio Jedlicki

Al casi término del año recién pasado, Boric anunció el acuerdo entre Soquimich (SQM) y Codelco para la explotación del litio y los resultados de la negociación ya han sido largamente comentados y criticados.
De su lado, por la “izquierda”, que ha centrado sus críticas en cuestiones éticas, derivadas de los antecedentes históricos de lo que hoy es SQM, desde que fue cedida al sector privado por la Dictadura y, de parte de la derecha. por la ausencia de licitación en la selección de socio.
En síntesis, el acuerdo debería materializarse 01/01/ 2025, con la creación de una sociedad común donde el Estado detendrá la mayoría con 50% más una acción. Esta seguirá explotando los actuales contratos suscritos por SQM con Corfo hasta su fecha de vencimiento, 31/12/2030.
Codelco recibirá hasta entonces el beneficio de la comercialización de 33.500 toneladas anuales del mineral, algo así como 2.200 millones de dólares
A partir de 2031 y hasta el 2060, Minera Tarar filial de Codelco tomara el control de la nueva explotación con una participación de poco más de la mitad de los beneficios totales
Además, SQM transferirá en propiedad a Codelco la totalidad de sus concesiones mineras en el Salar de Maricunga.
Cabe subrayar que en realidad se trata de un preacuerdo ya que está estipulado que todavía deben cumplirse algunas condiciones previas a su materialización.
En cuanto a que la cuestión ética plantea problemas, los plantea. Comenzando por la poca transparencia en la adjudicación de SQM al yerno de Pinochet durante la dictadura.
Que SQM se haya puesto a financiar a todo el espectro político es harina de otro costal. Lo que nos dejó marcados es que algunos de los beneficiarios fuesen antiguos camaradas nuestros, aunque esto es, sobre todo, responsabilidad de estos inescrupulosos.
SQM se los compró a vil precio solo cometiendo un delito más. Está lejos de ser el único en el que ha incurrido. Pocos conocidos por la opinión pública han sido las atribuciones indebidas de derechos de agua, las concesiones mineras en terrenos perimetrales, así como la constitución de servidumbres en predios de terceros a los que no tenía derecho.
A pesar de un prontuario consecuente no nos parece que esto sea constitutivo de un impedimento a un acuerdo. No hay que olvidar que en Chile estamos en un sistema que se aparenta más al “codicialismo” que, al capitalismo. En esta suerte de capitalismo abortado (clausula única que la reacción acepta) el objetivo principal es la ganancia a corto plazo. El resto consiste en dejarle todas las libertades al capital….
Lo realmente invalidante del acuerdo se sitúa para nosotros en que este privilegió el corto plazo.
Se olvidó del objetivo de industrializar para ir saliendo del extractivismo puro en el que estamos anquilosados. Pareciera que la creación de la empresa común en 2025, que permitía anticipar la percepción de beneficios, fue determinante en esta negociación.
Se suma a lo anterior, la seguridad de percibir ganancias a partir de 2031. Una nueva inversión alternativa que solo podía iniciar su despliegue ese año no hubiese podido generar ganancias inmediatamente.
Una licitación internacional habría permitido examinar ofertas que propusieran ir integrando la explotación del salar a su transformación en cátodos y enseguida en baterías. Y porque no, en un plazo mayor la producción de vehículos electromoviles.
Estas no son simples elucubraciones personales sino datos obtenidos de un negociador de un país vecino al nuestro, con salares, en el mejor de los casos, similares al de Atacama, considerado como el yacimiento más rico del mundo.
Agregarle valor al litio, industria del futuro inmediato de la humanidad en la cual disponemos de ventajas comparativas excepcionales es la ocasión que no hay que dejar pasar. Incluso si esto posterga por algunos pocos años, la percepción de entradas fiscales suplementarias. Es lo que esperábamos, después que Boric expuso la Estrategia Nacional del Litio en abril 2023.
Conjugamos al presente, ya que el acuerdo con SQM todavía no es definitivo. Todavía es tiempo de enmendar camino, aún más cuando hasta la oposición criticó la ausencia de licitación. A no ser que nos estemos autocensurando ya que en una licitación como la que definimos es muy probable que sean empresas chinas las mejores posicionadas.
Sabemos entonces a quien le disgustaría. La aguja de la brújula apunta siempre para el mismo lado.
Algo sorprendente fue escuchar, en el programa político de trasnoche Última Mirada (en entrevista con Fernando Paulsen), a Bernardo Larraín Matte, uno de los billonarios chilenos, diciendo que si él hubiera sido uno de los accionistas de SQM, o de CODELCO, se encontraría feliz con el acuerdo societario cerrado entre el Estado y SQM. Pero desde el punto de vista del interés de Chile habría sido mucho más conveniente haber convocado a una licitación internacional donde hubieran competido empresas australianas, estadounidenses, chinas, europeas, y también SQM, con sus diferentes propuestas para después evaluar cuál de ellas era más beneficiosa para el país.