Internacional – Ecuador

EL DESARROLLO DEL CRIMEN ORGANIZADO Y DEL NARCOTRÁFICO BAJO EL ALA PROTECTORA DEL SISTEMA NEOLIBERAL

Después del asalto y la ocupación de los estudios, de un canal de televisión en Guayaquil, puerto principal del Ecuador, el 6 de enero y, pocos días después, el asesinato del fiscal encargado de la causa, el gobierno de Rafael Noboa, aparece en el límite de estar sobrepasado, cuando el narcotráfico aparece controlando importantes sectores del país.
Resulta más que evidente que el recurso de declarar el “estado de conflicto armado interno” y el despliegue de las Fuerzas Armadas no son más que una solución fácil y momentánea para un problema mucho más complejo.
Los medios tanto técnicos, logísticos como de adiestramiento pueden ser útiles para enfrentar a la “tropa”, es decir los peones y ejecutores de las organizaciones criminales. Pero el problema no será resuelto definitivamente mientras sigan en pie las estructuras y libres de actuar los que dirigen estas.
Buscando comprender los orígenes y el desarrollo de este problema, hay algo en lo que coinciden numerosos analistas.
Esto es el momento en que comenzó esta última etapa del   “descenso a los infiernos” del Ecuador, tal como lo graficó el periódico francés Le Monde Diplomatique, es decir el año 2017, cuando Lenín Moreno asumió la Presidencia de la República.
Moreno, elegido con la idea de que sería el continuador de la “revolución ciudadana” impulsada por su de su antecesor, Rafael Correa, muy por el contrario, marcó un giro total, asumiendo una política regida al pie de la letra según las normas del Fondo Monetario Internacional y encuadrada en el más estricto neoliberalismo.
En el contexto de la grave crisis de seguridad que vive este país y de un análisis de la situación para definir las causas que generaron esta, lo que salta inmediatamente a la vista son los resultados obtenidos en esta materia luego del cambio operado en este sentido por el gobierno de Lenín Moreno.
Uno de los indicadores más elocuentes de la evolución de la criminalidad dice relación el número de homicidios registrados durante un periodo determinado.
Dos años después de la elección de Rafael Correa, en el periodo correspondiente a 2009, la curva indicadora de la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, una de las unidades de medida de esta situación, marcó un claro giro en la tendencia ascendente que se había , mantenido como una constante desde 1980.
 En 2017, al término del gobierno de Rafael Correa y su “revolución ciudadana” este índice era de 5,6 homicidios por cada cien mil habitantes, uno de los más bajos de la historia.
se inició una notable disminución del número de crímenes de este tipo, para alcanzar una tasa de 5,6 homicidios por cada cien mil habitantes, una de las bajas de la historia.
Conforme a los principales dogmas del sistema neoliberal que comenzó a aplicar Lenin Moreno, es decir el “racionalismo”, el “pragmatismo” y la “modernización” de la economía y del Estado, organismo claves en el tema de la seguridad, como el Coordinador de la Seguridad, y los ministerios de Justicia y del Interior, que fueron suprimidos.
En remplazo de estos se creo el ministerio de Gobierno, al que se le agregó luego la desaparecida Secretaría de la Política, los que resultaron prácticamente inoperantes porque paralelamente se redujo significativamente el presupuesto destinado a la seguridad ciudadana.
Fue así como durante la gestión presidencial de Moreno, en menos de cinco años esa tasa, indicadora del nivel de la criminalidad había aumentado cinco veces para llegar a un 25,32% en 2022.
Sin duda pura coincidencia.

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