EN MEDIO DEL FUEGO, LOS MUERTOS Y DAMNIFICADOS DE LOS INCENDIOS, PALMA DE HONOR PARA BLANCA Y RADIANTE NOVIA VIÑAMARINA

Con la sabiduría y el entendimiento que lo distinguen sobre el común de los mortales, Su Serenísima Señoría, el Honorable Presidente del Jurado de la Palma de Honor, había previsto la angustia que asaltaba las noches de insomnio de los Honorables Miembros y traía en su portadocumentos de cuero de cocodrilo del Nilo el expediente completo del que creía debía ser el próximo galardonado.
Más precisamente de la próxima galardonada.
Por cierto, las razones no faltaban para provocar la angustia y la ansiedad de los Honorables Miembros, pues nunca, en la centenaria historia de la Palma de Honor, se había visto tal proliferación de candidatos al galardón con la aparición de todos los nuevos devotos de San Tatán del Lago Ranco.
En un gesto nada más comprensible en ese clima de angustia, uno de los Honorables Miembros quiso cortar por lo sano y propuso que el premio fuese otorgado a título post mortem al mismísimo San Tatán, por no haberse enterado en el debido tiempo que un helicóptero no es lo mismo que un submarino.
Pero la proposición fue desechada rápidamente por Su Serenísima Señoría, quien le hizo notar que, tal como lo había escrito en Facebook un destacado filosofito chileno, era muy feo otorgar trofeos como la Palma de Honor a un difunto, además de estar esto prohibido por los estatutos.
Sobre la marcha, Su Serenísima Señoría quiso aprovechar el momento para presentar el nutrido expediente con todos los argumentos en favor de su candidata, la diputada por la región de Valparaíso y miembro del Partido Republicano Chiara Barchiesi.
Fue así como adoptando la postura y la gravedad en el tono de su voz varonil que corresponde a la solemnidad que merecía el momento y, después de suponer con justa razón la unanimidad del Honorable Jurado, Su Serenísima Señoría sentenció:
“En virtud de la gran variedad de antecedentes que obran en nuestro poder, el Honorable Jurado de la Palma de Honor acuerda por unanimidad otorgar el galardón en su grado máximo a la Honorable con H diputada Chiara Barchiesi, por las razones y motivos detallados a continuación:
Durante seis horas y mientras varias comunas de su circunscripción eran presas del fuego, la muy H (*) estaba maquillándose para celebrar su boda y celebrarla después bajo el resplandor de los incendios donde morían 134 personas y miles quedaban damnificadas y sin hogar.
Por proteger e integrar en su equipo al ex paco Sebastián Zamora, acusado de homicidio frustrado en la persona de un adolescente, al que lanzó al lecho del río Mapocho desde el puente Pio Nono.
Por manifestar públicamente su gastroenteritis encefálica bilateral al comentar sobre temas de política internacional, de los que no tiene ni la más prostituta idea y declararse ferviente partidaria de ese gran humanista y defensor de los derechos humanos, honesto empresario e intelectual, que es el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
No obstante, hay que destacar que esta H (*), después de la fiesta, bien tomada, pichicateada y bailada en el Club Naval de Viña del Mar, decidió, en un gesto de sacrificio que la enaltece, suspender su luna de miel y todas las actividades propias a ese momento que, como se supone y tratándose de una buena católica y provida, se llevan a cabo por primera vez en esas circunstancias”.
Dicho todo esto, Su Serenísima Señoría procedió a cerrar la sesión e invitar a todos los Honorables al tradicional pisco sour allí donde todos saben.
(*) Contrariamente a lo que algunos puedan pensar “H”, cuando se refiere a un diputado o diputada quiere decir “Honorable”
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