Chile – Economía

RETOMAR LA INICIATIVA EN LA BATALLA DE LAS IDEAS

por Claudio Jedlicki

Chicago Boys: Futuros « artistas » del modelo neoliberal vigente en Chile

En la perspectiva de conseguir la aprobación del nuevo proyecto de reforma tributaria, en septiembre pasado, el gobierno de Gabriel Boric organizó con la oposición una mesa de trabajo, es decir y como lo precisó el ministro de Hacienda Mario Marcel, un camino distinto al seguido anteriormente y que terminó en un fracaso.
Para este efecto, se dividió el proyecto en varios capítulos distintos, para evitar así que si hay desacuerdo en uno de ellos, no quede comprometida la totalidad de la reforma, esperando así que con una concertación previa y haciendo concesiones se logre sacar adelante la reforma.
Caso distinto es lo que se refiere a la reforma de pensiones, donde no ha habido intento de concertación previo con la oposición, pero si una una concesión importante: El Ejecutivo intentó acercarse a esta proponiendo destinar 3% a la capitalización individual y otros 3% a la repartición.
 
Concesión inspirada en una antigua propuesta de enero de 2020, hecha por el finado antes que el helicóptero que piloteaba de convirtiera en submarino.

Esta concesión no ignoraba que con la Pensión garantizada universal (PGU) aprobada, la derecha había retirado su oferta de 3 y 3, estimando que esta última venía a cubrir las insuficiencias en materia de pensiones.

De ahí entonces, la posición de la derecha consistente en atribuir el 6% en su totalidad a la capitalización individual. La ministra comunista del Trabajo declaró al respecto: “La reforma dista de lo que queríamos, pero cedimos; ahora le toca a la oposición”. 
La interrogación que surge es si el resultado al que se llegará permitirá que las leyes en trámite desemboquen en reforma o se limiten a un mero maquillaje.
En definitiva, de una manera u otra, el gobierno Boric ha limitado a plegarse a la negociación con la oposición, haciendo concesiones sin siquiera estar seguro del resultado. Hacen lo que tanto, y con razón, los miembros del Frente Amplio (FA) criticaban en los tiempos pasados: El “gatopardismo” consensual. Si solo los burros no cambian de parecer nos asaltan las más grandes dudas sobre la estrategia seguida.

Acordarse con la DC, con Demócratas y otros más, incluso algunos que se reclaman del socialismo democrático, para comenzar a alterar el modelo neoliberal (MLN) no tiene destino. ¿Porque se van a poner a atornillar al revés con respecto a lo que siempre han adorado y que no cambiaron cuando estuvieron gobernando?

Frente a esto lo que cabe es hacer política, o como diría el “pelao” Lenin agitprop. No se necesita ser bolchevique ni marxista para practicarlo. Es hacer lo mismo que hace la derecha pero, debemos reconocerlo, con talento, sin olvidar que, por cierto, tienen el poder económico y el casi monopolio de los medios de comunicación.

Contrariamente, la izquierda de gobierno poco tiene de todo esto, además de que sus partidos, excepto el comunista, casi no existen en situaciones otras que las electorales.

Esto no puede excusarla de su inacción. El ejercicio del poder le confiere ciertos márgenes, sobre todo para llegar a su público. El diputado G. Winter(FA), no dice otra cosa cuando declara “nuestro sector más bien se ha ido quedando en silencio respecto de la batalla de las ideas”.

De acuerdo, hay que seguir negociando con la oposición. Aumentar las jubilaciones al 90% o más entre los menos favorecido, aumentar los impuestos del 3% para los mas más ricos, establecer el royalty minero o disminuir la elusión y la evasión tributaria. Por poco que sea, ya será eso.

Esto no debe impedir, al contrario, se puede hasta mejorar la correlación de fuerzas en la negociación, de sacar la oposición a la pizarra. Que los trabajadores a quienes normalmente pretendemos representar y defender tomen conciencia donde se encuentra su campo. Lo que está lejos de ser el caso.

El último sondeo Cadem de enero 2024, después de otros que no contradicen los resultados de este, nos enseña que dos tercios (65%) prefieren que el 6% extra vaya en su totalidad a la cuenta individual y ni siquiera un tercio (29%), al 3 y 3. Al mismo tiempo nos dice que el 43% tiene poco conocimiento sobre la propuesta y que 51% está contra el proyecto.

Para los que queremos terminar con el modelo neoliberal debemos saber que nos queda mucho por hacer.

Soyez le premier à commenter

Laisser un commentaire