Chile – Carabineros

A FALTA DE PISTAS EN MUERTE DE TRES CARABINEROS SURGEN HIPÓTESIS MALINTENCIONADAS

Peritaje del vehículo en que se desplazaban los tres carabineros

Transcurrido un mes desde la violenta muerte de tres carabineros en la localidad de Cañete, al sur de Chile, poco o nada se sabía sobre los avances de la investigación que lleva adelante el fiscal regional de la Araucanía, Roberto Garrido, dejando así paso a todo tipo de hipótesis y especulaciones, incluso las de peor intención, sobre las circunstancias, los autores y los móviles del hecho.
Como recuerdo, en la madrugada del 27 de abril pasado, tres carabineros que procedían a verificar si una persona cumplía con la medida cautelar dictada en su contra, fueron atacados por desconocidos que los mataron a balazos, siendo sus cuerpos embarcados en el mismo vehículo policial, llevados a varios kilómetros del lugar y quemados dentro de este.
El hecho, por sus características de brutalidad, ocurrido el mismo día de la celebración institucional del abnegado Cuerpo de Carabineros, provocó en la opinión pública la conmoción que es fácil imaginar, acentuada sobre todo por los objetivos, sobrios y culturales reportajes de la televisión chilena, creándose así un contexto de empatía y solidaridad con la muy a menudo e injustamente cuestionada institución policial que tanto nos enorgullece.
Como era de esperar, nuestro querido y bienamado presidente Gabriel Boric no tardó en reunirse con el general director Ricardo Yáñez, encuentro que tuvo lugar en la comisaría de Los Älamos, al norte de Cañete, donde ejercían los tres funcionarios, para asegurarle a este su respaldo y la permanencia en el cargo, sin tener cuenta de la audiencia de formalización a la que debía presentarse el jefe policial diez días después, el 7 de mayo.
Fue sin duda dentro de este mismo espíritu que el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago acogió una demanda hecha por la Fiscalía Centro Norte de Santiago, la que investiga los cargos que pesan sobre Yáñez, para que la audiencia de formalización de este último fuese suspendida en lo inmediato y postergada hasta el 1 de octubre.
Fue así que, una vez más, el desafortunado alto jefe policial se vio imposibilitado de presentarse ante la Fiscalía que investiga las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas a partir del estallido social de octubre de 2018, para demostrar así su inocencia.
Convocado en variadas ocasiones por la fiscal Ximena Chong, cada vez estas coincidieron con momentos en que, por diversas y atendibles razones, como el estar ausente por vacaciones u otras y, a pesar de su buena voluntad, el general Yáñez se vio en la imposibilidad de aceptar las invitaciones
Entre las razones que impidieron comparecer al general, en marzo del año pasado, justo antes de la fecha de la convocación, están las muertes en Concepción de un carabinero, durante una diligencia habitual y luego, la de una sargento, en la localidad de El Belloto (región de Valparaíso), durante una controvertida operación contra peligrosos delincuentes y de la cual, desgraciadamente, se perdieron los registros oficiales previos.
Es fácil imaginar que afectado y triste como estaba el general Yáñez por estas bajas, habría sido inhumano llamarlo a declarar y, a pesar de la “feroz persecución penal contra la institución” (de Carabineros) que, según el general, ha mantenido la fiscal Chong, esta aceptó, seguramente de mala gana, que este usara de su derecho de guardar silencio cuando por fin se presentó.
Como decíamos al comienzo, ahora, en cuanto a la falta de información por el crimen de los tres carabineros, esto ha dado lugar a interpretaciones mal intencionadas.
Quizás la peor de todas es una que circuló a través de las redes sociales, la que aludiendo a una jugada de ajedrez decía “Sacrificaron tres peones para salvar al rey…”, insinuando que la muerte de los tres carabineros había sido una maniobra programada para salvar al General Director de una comparecencia y un eventual juicio por violación de los derechos humanos.
Nada más que considerar esta especulación, significaría aceptar que Carabineros, una institución que protege el sueño de las niñas inocentes de los bandoleros, reconocida por su abnegación, honradez, servicio a la comunidad, incorruptible por tradición, desde su jerarquía hasta el más humilde de sus funcionarios, es capaz de organizar un montaje para ocultar o proteger a uno de sus miembros o para acusar falsamente a alguien.
Por supuesto, es algo que rechazamos desde lo más profundo de nuestras almas y que repudiamos con toda la fuerza de nuestro corazón.

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