Chile – Argentina – Conflicto

POR UNOS TRES METROS MÁS O MENOS, SIEMPRE QUE SEA DE BUENA FE

Es muy probable que para todos los que por convicción política y sentido humanista son enemigos declarados de las guerras y de todo lo que puede llevar a ellas, haya parecido absurdo y hasta ridículo el incidente provocado luego que fueron instalados paneles solares de una base militar argentina invadiendo de ¡tres metros! el sagrado territorio de la Patria en el extremo sur del país.
Para los mismos y en este contexto de los paneles solares, la declaración de nuestro querido, bienamado y amarillo primer mandatario cuando expresó “¡Deben retirar esos paneles solares a la brevedad o lo vamos a hacer nosotros!, debe haberles recordado una de esas “aniñadas” entre cabros chicos en el patio de una escuela.
No obstante, estas apariencias de que se trata de un incidente menor y que, al fin y al cabo, tres metros más o tres metros menos no valen un conflicto, la cuestión merece, bajo diversos aspecto, el que sea analizada de manera un poco más atenta..
Como ayudamemoria, el 29 de abril de este año, la Armada Argentina inauguró el puesto de Vigilancia y Control de Tránsito Marítimo, hito 1, en la frontera que divide al país con Chile, en la Patagonia. Instalando paneles solares 3 metros al interior del territorio chileno.
Después de la formal protesta de Chile, de las explicaciones argentinas en el sentido que se había actuado de buena fe y precisando había sido un error de la empresa que instaló los artefactos, se procedió a retirarlos y el incidente quedó superado.
Al menos fue eso lo que declaró el embajador de Chile en Buenos Aires, José Antonio Vieira Gallo. “Se quitaron todos los paneles… yo creo que esto se acabó” declaró, dando oficialmente por terminado el incidente.
Sin embargo, hay una cuestión de fondo mucho más importante que la ubicación exacta de los paneles solares de este lado o del otro y es el hecho que Argentina haya construido una instalación militar a la entrada oriental del Estrecho de Magallanes, vía marítima que, según lo establecido por un tratado que data del siglo XIX (1881) y ratificado en 1984, es territorio chileno.
Esta cuestión de la soberanía de Chile de las vías transoceánicas es algo que nunca ha convencido cabalmente a los argentinos por una cuestión de mar territorial como proyección de los territorios terrestres que dan hacia el Atlántico y hacia el sur, es decir hacia la Antártica.
Como es de suponer cuando se trata de gente decente, este error “de buena fe” se produce en un momento en que también, por casualidad, se conjugan tres factores.
En primer término, la crisis interna que está viviendo Argentina como consecuencia de la política social y económica que esta implementando el gobierno de Javier Milei.
No es nada nuevo que ocurra que, cuando una sociedad se encuentre dividida y en crisis, se provoque un conflicto exterior de mayor o menor intensidad, para lograr la unidad en torno a una causa nacional común, tal como fue el caso en la guerra de las Malvinas.
En segundo lugar, la situación de Chile en el plano diplomático internacional, enfrentado a diferendos de siempre con Bolivia, como la cuestión de la salida al mar y ahora, por la inmigración descontrolada en la frontera común; con Venezuela y, en un plano más general, con Israel, en torno a la guerra en Gaza o, en cuanto a la guerra en Ucrania, donde el país ha adoptado una posición diferente a la de países latinoamericanos ideológicamente cercanos.
Como tercer aspecto, una cuestión que por sus consecuencias está indirecta pero fuertemente vinculada con los intereses de Chile y de Argentina, cual es la crisis que esta viviendo el Canal de Panamá, debido al cambio climático que está provocando una preocupante baja del nivel de sus aguas, coincidente con el crecimiento exponencial del comercio marítimo.
Frente a la alternativa posible de un bloqueo total del Canal de Panamá, el Estrecho de Magallanes naturalmente recobraría la importancia estratégica que tuvo en el siglo XIX como vía marítima entre los dos grandes océanos.
Frente al hecho establecido de la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes, Argentina sostiene que la entrada oriental de esta vía está en su territorio lo que le daría derecho a una administración compartida.
Es sin duda esta idea lo que los lleva a cometer errores de “buena fe” .

Soyez le premier à commenter

Laisser un commentaire