BOLSONARO IMPUTADO POR FORMAR ORGANIZACIÓN CRIMINAL PARA EJECUTAR UN GOLPE DE ESTADO EN BRASIL

Uno de los ahijados de Donald Trump en Latinoamérica, el ex presidente brasileño ultraderechista Jair Bolsonaro, junto a otros 33 sospechosos, fue imputado bajo acusaciones de “golpe de Estado”, “tentativa de abolición violenta del Estado democrático de Derecho” y “organización criminal armada”, en una tentativa para impedir que su sucesor Lula volviera a la presidencia luego de las elecciones de 2022.
“Las investigaciones revelaron la operación de ejecución de un golpe” en el que se contemplaba “incluso la muerte del presidente electo de la República (Luiz Inácio Lula da Silva) y su vicepresidente (Geraldo Alckmin), además de un juez” de la Corte suprema, según informó la Procuraduría General de la República de Brasil (PGR), equivalente a lo que es en Chile el Consejo de Defensa del Estado.
Entre los imputados figuran el exministro de Defensa y candidato a vicepresidente con Bolsonaro, Walter Braga Netto; el exdirector de inteligencia Alexandre Ramagem, el excomandante de la Marina Almir Santos, el exministro de Justicia Anderson Torres, y Mauro Cid, ex mano derecha del expresidente.
El presidente brasileño Luiz Ignacio Lula calificó de « muy grave » el contenido de la denuncia que presentó la Fiscalía, en la que, entre otras cosas, se incluía un plan adicional para atentar contra su vida afirmando que, si queda probado que Bolsonaro estuvo al frente de una trama golpista para evitar su investidura tras las elecciones de 2022, “sólo tiene una salida, la cárcel”.
Por su parte, Bolsonaro ha seguido alegando que está siendo víctima de una persecución política y que la acusación en su contra por delito de golpe de Estado forma parte de un “truco”, utilizado frecuentemente en la región para acallar las voces de la oposición. “El truco de acusar a líderes de la oposición democrática de tramar golpes no es nada nuevo”, declaró.
Luego de la imputación de Bolsonaro, sus partidarios han puesto todas sus esperanzas en una acción de Donald Trump para salvarlo de la cárcel, sobre la base de argumentos como el que los crímenes atribuidos a Bolsonaro son fruto de una persecución política y que las instituciones brasileñas actúan de manera parcial.
Noticias dadas por el diario Folha de Sao Paulo indicando que Steve Bannon, ex estratega jefe de Donald Trump, habría hablado con Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, sobre su preocupación por una denuncia contra Bolsonaro, habrían alentado estas esperanzas.
De hecho, ya antes de la elección de Trump, a principios del año pasado, un equipo de diputados dirigido por el hijo del ex presidente, Eduardo Bolsonaro, promovió acciones en Estados Unidos para denunciar una supuesta dictadura y pedir apoyo internacional contra el Poder Judicial brasileño.
Aunque la extrema derecha deposita sus esperanzas en posibles acciones de Trump, no está claro cómo este podría influir en la Justicia brasileña, que es soberana.
La decisión está ahora en manos del Tribunal Supremo, que podrá decidir si abre un juicio. De ser hallado culpable por estos delitos señalados, de acuerdo con el Código Penal brasileño, Bolsonaro se enfrentará a una pena que puede ir de los 12 a los 40 años de prisión,.
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