Internacional – Deceso del Papa Francisco

MAS ALLÁ DE LAS CONTROVERSIAS SOBRE SU GESTIÓN, FRANCISCO, EL PAPA ARGENTINO, DEJÓ SU HUELLA EN LA HISTORIA

Como todos los hombres que han marcado la Historia, el jesuita Jorge Mario Bergoglio, fallecido como papa Francisco el mismo día de Pascua de Resurrección, difícilmente hará la unanimidad entre todos los que analizarán su gestión como jefe de la iglesia Católica y como hombre político.
Porque mal que mal, el papel del Papa es político por el significado que pueden tener sus gestos o sus palabras, por lo que es más que evidente que la cuestión de su sucesión tendrá un carácter de enfrentamiento político entre los que quieren perpetuar lo más significativo de su legado y los que se vieron relegados a un segundo plano por el carácter de este.
Para muchos sectores progresistas, el balance de los doce años de pontificado no está a la altura de las esperanzas que generó en un principio, cuando eligió renunciar a los fastos del Vaticano para vivir en un simple apartamento de dos habitaciones o de utilizar una “renoleta” para sus desplazamientos en Roma.
Por cierto, su acción no se limitó a estos gestos simbólicos, pues se manifestó y tomó posición de manera clara en favor de los inmigrantes, condenando la indolencia e hipocresía de los países europeos, del mismo modo que se manifestó como un defensor y por el respeto del medio ambiente, al mismo tiempo que un declarado denunciante del capitalismo.
Sin embargo, el mismo Francisco que, en 2013, en una homilía pronunciada durante el Congreso eclesiástico de la diócesis de Roma había manifestado que “hoy, un cristiano que no es revolucionario, no es cristiano”, se mantenía fiel a las posiciones retrógradas de la iglesia Católica en cuanto al IVG y ambiguo con respecto a los homosexuales o en la condenación a los abusos pedófilos de algunos curas.
Son sin duda esos gestos simbólicos de ruptura con los viejos ritos y tradiciones de la Iglesia los que impactaron más fuertemente a los sectores reaccionarios de la institución, nostálgicos de la época de Juan Pablo y de su sucesor Benedicto XVI, los que jugarán todas sus cartas en el próximo cónclave.
El domingo, en ocasión de la fiesta de Pascua de Resurrección, Francisco había aparecido muy enfermo, a pesar de lo cual había saludado a los fieles a bordo del papamóvil en la Plaza San Pedro de Roma.
Sin embargo, no pudo leer un texto y apenas consiguió pronunciar algunas palabras antes de verse visiblemente sin aliento.
Las ceremonias fúnebres se prolongarán durante nueve días y en un plazo entre 15 y 20 días deberá organizarse el cónclave en que los cardenales electores, entre los cuales el 80% fueron elegidos por el propio Francisco deberán elegir al sucesor.
En el intertanto, será el cardenal irlandés Kevin Farrell que estará a la cabeza de la iglesia Católica.
En noviembre pasado, el Vaticano había dado a conocer la adopción de una ceremonia simplificada para los funerales papales, en particular la inhumación en un féretro de madera simple y zinc en lugar de un triple ataúd en madera fina de cedro
 En 2023, Francisco había manifestado que deseaba ser inhumado en la basílica Santa María Mayor, en el centro de Roma en lugar de la basílica de San Pedro, rompiendo así una vez mas una tradición antigua de más de tres siglos.

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