EN MENOS DE DOS SEMANAS, EN AGOSTO, ISRAEL ASESINÓ DELIBERADAMENTE A ONCE PERIODISTAS

En el mes de agosto y en menos de dos semanas, el ejército israelí asesinó premeditada y deliberadamente a once periodistas, en ataques perpetrados en la franja de Gaza, donde también murieron otras veinte personas, principalmente socorristas y personal médico.
En un comunicado, el ejército israelí anunció haber lanzado el primer ataque el 10 de agosto, a contra la tienda utilizada como improvisada sala de prensa por los profesionales, delante del hospital Al Shifa, en la ciudad de Gaza.
Entre los profesionales asesinados figura, Anas al-Sharif, de 28 años, periodista de la cadena qatarí Al Jazira y uno de los escasos periodistas que había permanecido al norte de la franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023.
Luego de asesinarlo, el ejército israelí, en una tentativa por justificar uno más de sus crímenes contra los profesionales de la prensa, acusó a Anas Al Sharif de ser el jefe de una célula del Hamas, «responsable de la preparación de ataques con cohetes contra civiles israelíes y contra las fuerzas armadas israelíes”.
Todo esto, evidentemente sin aportar la más mínima prueba de estas acusaciones.
Una semana antes de su muerte, un responsable militar israelí había acusado directamente a Anas Al Sharif y lanzado una campaña contra los periodistas palestinos en el terreno que trabajan reporteando la realidad del enclave y la hambruna organizada en el territorio por Israel, según uno de sus colegas.
En octubre de 2024, el ejército israelí había establecido una lista en la que se designaba a Al Sharif y a otros cinco reporteros palestinos de la cadena Al-Jazira, como combatientes del Hamas o de la Yihad Islámica.Otro de los que figuraban en dicha lista, HossamShabat, fue asesinado el 24 de marzo pasado.
Poco después, el lunes 25 de agosto, al menos 20 personas, entre ellas otros cinco periodistas que trabajaban para agencias Reuters, AP, Al Jazeera y Middle East Eye, murieron en un ataque israelí contra el hospital Nasser, en Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, según informó el Ministerio de Salud del territorio.
Israel efectuó dos ataques consecutivos, primero contra un balcón donde los periodistas tenían una vista en altura y el segundo contra el edificio, provocando la muerte del personal médico y de socorro que había acudido inmediatamente para atender a las víctimas del primer impacto, lo que indica que se trató de un acto deliberado para causar el mayor número de víctimas.
“Mientras evacuábamos a los heridos, con la presencia de protección civil y personal de emergencias, la escalera fue atacada por segunda vez”, declaró a CNN el periodista de Reuters HatemSadeq Omar, quien resultó herido.
“Había periodistas, pacientes, enfermeras y personal de protección civil en la escalera. Fuimos atacados directamente”,precisó.
Sin embargo, poco después el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu reconoció el ataque, pero dijo se había tratado de un “trágico accidente”y que se estaba llevando a cabo una “exhaustiva investigación”, mientras que el portavoz del ejército israelí, en una declaración aún más cínica, señaló que “los periodistas no eran el objetivo del ataque”.
Este es un ataque deliberado contra periodistas, dijo Pamela Moriniere de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), con sede en Bruselas, cuyo grupo ha calificado la estrategia israelí de ser un mediacidio.
Entre los asesinados en el hospital Nasser figura Mariam Dagga, de 33 años, una de las pocas mujeres periodistas que cubría el genocidio en Gaza como FreeLancerpara la agencia AssociatedPress y, que como todos los trabadores de la prensa operando en el territorio palestino y sabiéndose prácticamente condenados a muerte por Israel, había redactado una carta en forma de testamento.
En ella le pidió a su colegas que no lloraran en su funeral y a su hijoGhaith, de trece años :« Hazme sentir orgullosa… alcanza el éxito y brilla ».
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