UN LIBRO PARA ENTENDER COMO ALLENDE FUE SUICIDADO
Por Sergio Zamora

Hace diez años,la Sala Penal de la Corte Suprema de Chile cerró definitivamente la investigación sobre la muerte de Salvador Allende y determinó que se había tratado de un suicidio.
No obstante, el veredicto no fue unánime.
El ministro Hugo Dolmestch, no respaldó la decisión, argumentando: “Se advierten clara diferencia de apreciación e interpretación respecto de los documentos, pericias y testimonios recibidos (por tanto) no resulta aconsejable cerrar el proceso, pues a futuro podían aparecer nuevos antecedentes que despejen las actuales dudas”.
El vicepresidente de la Asociación Mundial de Medicina Forense, Luis Ravanal,(coautor de este libro) se suma a este criterio: “No es posible que los informes oficialesotorguen certeza respecto del mecanismo y forma de muerte de Salvador Allende; no han sido halladas las armas ni los proyectiles, ni se ha podido determinar cuáles fueron los recorridos de dichas balas. Se ha impuesto una “verdad” con piezas faltantes (y) la verificación de la teoría del suicidio ha sido impuesta de modo fáctico, mas no científico”.
A 50 años del combate en La Moneda, apareció este libro, con aquellos “nuevos antecedente” a los que se refería el ministro Hugo Dolmestch de la Corte Suprema.
Sus autores nos explican: “Han pasado cinco décadas desde el asalto a La Moneda y la muerte del Presidente Salvador Allende Gossen. Hasta hoy, se ha establecido en forma fáctica, una “verdad” escrita en dictadura por un grupo de expertos que ostentan su autoridad blandiendo sus títulos, y obviando exprofeso los elementos objetivos que la ciencia y la sana lógica nos aportan desde el punto de vista médico forense”.
Y continúan: Nos referimos a la construcción de argumentos hipotéticos que, en muchos casos, no encuentran confirmación de prueba. Se intenta imponer una presunta verdad científica con base en hipótesis no confirmadas, para aseverar y exhibir ante el mundo que Salvador Allende Gossen se suicidó enel Palacio de La Moneda, que no cayó en combate, hipótesis defendida a conveniencia tanto por la dictadura como por los sucesivos gobiernos posteriores”.
Y concluyen: “Una interpretación que es para algunos, un acto heroico, y, para otros, un acto de cobardía. No cabe dudas que el expresidente murió a consecuencia de impacto de balas. Pero el arma que disparó ha desaparecido, al igual que los proyectiles”.
La importante investigación realizada por los autores, nos permiten conocer los detalles de las diferentes interpretaciones de la autopsia de Salvador Allende, así como las contradicciones posibles de constatar en los informes forenses.
Hay un completo estudio clínico a propósito de las heridas del presidente. Varias anomalías son señaladas, como por ejemplo cuando señala que: “llama especialmente la atención, en primer término, que el cadáver periciadono fue fotografiado durante el procedimiento de autopsia –o, al menos, dichas fotografías no han sido conocidas porla Justicia–, como tampoco se elaboraron croquis o dibujos anatómicos descriptivos de las lesiones y trayectos balísticos en las etapas preparatorias durante el examen y reconocimiento del cadáver”.
Esto constituye, “una significativa omisión técnica por parte de los médicos responsables del procedimiento autopsico, lo que evidentemente da cuenta de un informe incompleto que limita el cotejo de la evidencia. La omisión de efectuar un registro fotográfico del cadáver constituye, además, un hecho antirreglamentario, que adquiere especial relevancia en este caso, (…) la pericia involucraba al Presidente de la Republica en ejercicio”.
Otro elemento para considerar es el lugar en donde se practica la autopsia: el pabellón de cirugía del Departamento de Otorrinolaringología del Hospital Militar en Santiago, lo que resulta improcedente de acuerdo con las disposiciones legales y reglamentarias vigentes a la época, que disponen que las autopsias deben realizarse en las sedes del Instituto Médico Legal.
A todo este se agregó lo referido al arma que fue puesta en el cuerpo sin vida de Salvador Allende y sobre la cual, no existe información documental que demuestre que haya sido sometida a algún tipo de análisis pericial balístico, en ninguna etapa de la investigación durante el año 1973 o en etapas posteriores.
En resumen, de trata de un libro que entrega información que sigue siendo desconocida o deliberadamente ocultada, y que entrega valiosos elementos que muestran que el presidente Allende combatió hasta el último minuto de su vida, y que la bala, o las balas asesinas, fueron disparadas por miembros del ejército de Chile.
—————————————
Allende Autopsia de un crimen,
Francisco Marín Castro y Luis Ravanal Cepeda, ediciones CEIBO, Chile, 2023
Laisser un commentaire