COMO SI SE TRATARA DE JUSTIFICAR UNA EVENTUAL DERROTA

Dos acontecimientos en que hubo desbordes de entusiasmo y despliegue de elogios para la persona de la candidata presidencial del progresismo chileno, Jeannette Jara, marcaron el inicio de la campaña de esta en París, algo que hizo pensar a más de alguno, fueron gestos para no dejar traslucir algo que muchas veces aparece en el trasfondo de los discursos y en las confidencias de militantes, cual es el justificar de antemano una eventual derrota.
Primero fue un encuentro con todas las formalidades de un evento como puede ser la inauguración o el inicio oficial de una actividad de chilenos en Francia, con discursos, un cantante, vino y empanadas, en medio de un decorado de banderas, afiches y retratos de la candidata y, en este caso, una foto solitaria y de menor tamaño del presidente Allende.
La otra actividad de esta serie fue un llamado “banderazo”, con la participación de unas veinte personas reunidas con banderas, afiches y fotos de Jeannette Jara, en la explanada del Trocadero en París, donde al fondo dominaba la figura de la Torre Eiffel.
Según estiman los sondeos de opinión pública que regularmente se dan a conocer en Chile y que, en general y como en todas partes, tienen la mala costumbre de estar orientados y que, al final y a menudo se equivocan de punta a cabo, Jeannette Jara ganaría en la primera vuelta de los comicios, pero quedaría en balotaje, para verse superada en la segunda y definitiva votación por alguno de los candidatos de la derecha pinochetista.
Esta eventualidad, fundada en algo tan incierto y contestable como son las encuestas de opinión y el martilleo constante de los medios de difusión, pareciera haber determinado una actitud de resignación, de apatía y de derrota que manifiestan en privado no pocos militantes y que trasciende también en el contenido de algunos discursos dirigentes.
Fue sin duda por el contraste con el énfasis del maestro de ceremonia de la primera reunión en París que, con una sonrisa de representante comercial,presentó una y otra vez las cualidades de la candidata a un público ya convencido, que en el discurso principal y de más contenido político, donde se enumeraron las dificultades y obstáculos, apareció ese sentimiento resignado.
La posesión y control de todos los medios por parte de la derecha y de las grandes fortunas del país, el derecho a sufragio para los extranjeros en particular en el caso de los venezolanos que supuestamente serían en su mayoría de derechas, el sufragio obligatorio que integra a varios cientos de miles de votantes sin clara definición política, presa fácil de la propaganda de la derecha, serían los elementos que, como fuerzas del destino, habrían determinado ya y sin alternativa, los resultados de la presidencial.
Esta primera reunión, celebrada en un local de partido Socialista francés tuvo lugar en vísperas del sexto aniversario del inicio del estallido social, la revuelta popular, el despertar de Chile o como quiera llamarse a las jornadas iniciadas por los estudiantes secundarios saltando por encima de las tornamesas del metro de Santiago, el 18 de octubre de 2019.
Fue una de las invitadas principales a la ceremonia, representante del partido Socialista francés, organización que esta muy, pero muy lejos de ser revolucionaria y aún menos, socialista, quien se refirió con emoción a los millones de chilenos que salieron entonces a las calles, para manifestar su voluntad de superar el sistema impuesto por la fuerza y heredado de la Dictadura cívico militar.
Increíblemente, ninguno de los hombres y mujeres chileno(a)s que pronunciaron discurso durante este evento hizo referencia alguna a este acontecimiento que, sin discusión posible y que, a pesar de la campaña de descrédito y criminalización de la derecha y de las maniobras para dividirlo y desarmarlo de otros, entre lo cuales un joven diputado y luego presidente, está reconocido como un hito en la historia del movimiento social y popular del país.
Laisser un commentaire