CUENTA PÚBLICA DE KAST: A FALTA DE RESULTADOS, LAS MISMAS PROMESAS DE LA CAMPAÑA

Luego de escuchar la intervención de José Antonio Kast ante el Congreso Nacional, cualquiera podría preguntarse con justa razón si no fue la ex portavoz Mara Sadini quien, antes de dejar su puesto, le explicó que se trataba de la Cuenta Pública y este, sin entender nada y creyendo estar aún en campaña, reiteró todas las promesas que ya había formulado.
Fue así como en el discurso pronunciado el 1 de junio ante el Congreso Nacional en Valparaíso, a partir de la idea, real o no, de un país en completa crisis moral y económicamente arruinado, SSu Excelencia reiteró su proyecto político fundado en la seguridad, el orden y la disciplina, la reducción del Estado y un desarrollo económico basado en el sector privado.
Sin referirse al fracaso que fue la breve gestión de la ministra Trinidad Steinert y al reconocimiento en cuanto a que el proyecto en curso sería el del anterior gobierno de Gabriel Boric, José Antonio Kast se las arregló para insistir una y otra vez en el tema de la seguridad.
Así, Kast prometió un ataque frontal contra el crimen organizado, mediante el control de barrios y sectores manejados por este a través del narcotráfico, contra el cual anunció medidas a todos los niveles, sin destacar una que, según los expertos, es esencial, cual es el levantamiento del secreto bancario, al cual la derecha se opone rotundamente.
Por el contrario, Kast se las arregló para hacer una amalgama entre lo criminal y la agitación que existe a nivel estudiantil, las reivindicaciones de los pobladores sin casa y las del pueblo mapuche, sin perder la ocasión para referirse al estallido social como una mera cuestión de violencia contra los bienes y Carabineros.
Para lograr este ambiente de orden, respeto, disciplina y buenas maneras, anunció la creación de un Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades, con sanciones adicionales para los responsables de desórdenes públicos y daños a monumentos y bienes del patrimonio público y privado.
Kast defendió una vez más la llamada megareforma económica y tributaria, actualmente en el Parlamento, y en el contexto de esta, se pronunció por una reestructuración de todo el aparato administrativo con el fin de reducir la burocracia y limitar los costos, lo que, sin embargo, y a juicio de los observadores, esconde un proyecto de debilitamiento del Estado frente a la iniciativa privada.
Esto último es algo que quedó en evidencia cuando se insistió en que la reducción de impuestos para las grandes corporaciones con incentivos para la inversión privada, al tiempo de una disminución de prestaciones sociales, son la solución para recuperar el crecimiento económico, algo cuestionado seriamente por sectores económicos, académicos y de oposición.
Cuidadoso de mostrar, a pesar de todo, una imagen social, Kast anunció progresos en el proyecto de sala cuna universal y en la entrega de un bono para familias pobres con hijos menores, pero, como era de suponer, olvidó referirse a los recortes en los presupuestos de salud, educación y servicios escolares.
Refiriéndose a otro de los temas faros de su campaña, que es el de presentar la migración clandestina como una amenaza para la seguridad, sin reiterar lo de la “parábola”, reconoció que el número de expulsados era mínimo, pero se justificó alegando que el plan al respecto sólo estaba comenzando.
Sin embargo, a falta de otros resultados concretos en estos dos meses de gestión gubernamental, Kast destacó con respecto a este último tema: el despliegue militar y policial en la macrozona norte y en particular, su famosa zanja fronteriza.
En resumen, en el contexto de una pérdida creciente de apoyo ciudadano que trató de contrarrestar y de crecientes dificultades económicas, la Cuenta Pública de Kast fue una suerte de mitin de campaña con ficciones y promesas más que realidades y resultados.
Cual sera el significado de esta frase en el editorial de este N° 56 :
▪︎ » no hay que olvidar que esta cobarde y ridícula reacción oficial chilena no es un hecho casual sino la expresión clara y explícita de un gobierno elegido , según las reglas más estrictas de la democracia y por la mayoría de un pueblo. »
Podria interpretarse, que más vale que la democracia burguesa o liberal, podemos admitir que no exista, simplemente ?
Tal como es el sentido concreto de la politica de Trump, putin, Xi Jinping y todos los dictadores que han seguido los pasos de Pinochet.
El « populismo de izquierda » esta efectivamente en esa linea.
Patricio Paris
https://blogs.mediapart.fr/patricio-paris/blog