Chile

EL « PACO LADRON » Y EL « PACOGATE« 

En los lejanos años 50, los entonces niños y ahora llamados “tercera edad”, manera elegante y moderna de decir “viejos de mierda”, “veteranos” o vejestorios”, jugaban o jugábamos al “Paco Ladrón”.

El juego consistía en dos equipos, el de los pacos que debían perseguir a los ladrones. Cuando uno de estos últimos era apresado, quedaba bajo la custodia de un paco, pero pudiendo ser liberado por uno de sus colegas mediante un toque con la mano y la palabra “libre”.

Por aquellos años, cuando gobernaba en Chile el ex general Carlos Ibáñez del Campo, quien en los años veinte había ejercido como dictador y había creado el cuerpo de Carabineros, hizo noticia una importante estafa dentro de la citada institución.

Seguramente porque entonces la prensa era más sagaz y menos comprometida, lo que aparecía como inédito dentro de un cuerpo que se suponía ejemplar, por supuesto se convirtió en actualidad y tema obligado de la opinión pública.

 Por aquel entonces, el director general de Carabineros se llamaba Jorge Ardiles Galdames.

 No he podido encontrar en archivos si estuvo implicado o no en el citado desfalco, pero lo cierto es que los niños de entonces comentábamos, seguramente por influencia de algún mayor malintencionado, que en lo sucesivo el juego del “Paco Ladrón” se llamaría simplemente “Ardiles”.

Por cierto ahora, los niños ya no juegan a correr y se bastan solitarios con un smarphone o una consola.

Pero si ocurriera que los niños chilenos actuales, por efecto de una guerra cibernética generalizada, circunstancia que no está lejos de ser probable, volvieran a jugar al “Paco ladrón”, tendrían mucho donde elegir como  opciones de recambio para el nombre del tal juego: “Bruno Villalobos, González Jure, etc

A prueba de lo afirmado:

El 14 de marzo recién pasado, el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago, comenzó el juicio oral contra 31 generales, coroneles en retiro y ex directores de Carabineros de Chile por fraude a la institución, caso conocido como el “Pacogate”, la mayor estafa en la historia del país.

Entre los cargos contra los ex altos mandos de la policía uniformada chilena figuran delitos como malversación de caudales públicos, asociación ilícita, lavado de dinero y falsificación de instrumento público, en un fraude que ya asciende a los $28.000 millones de pesos.

El casó salió a luz en 2015, cuando el Banco del Estado descubrió que a partir de 2006 había movimientos irregulares y sospechosos en una cuenta corriente de Carabineros de Chile.

En el año 2017, el entonces general director de Carabineros, Bruno Villalobos, favorito de la ex presidenta Michelle Bachelet y, que hasta enero de este año y durante 90 días estuvo en prisión preventiva, debió reconocer que al interior de la policía uniformada se había fraguado un masivo desvío de fondos públicos.

En octubre del año pasado, la Fiscalía formalizó a amigos y familiares de los funcionarios de Carabineros implicados en el fraude, que actuaron como testaferros o “palos blancos” de estos.

El equipo liderado por el fiscal regional Eugenio Campos Lucero formalizó a 10 civiles vinculados a Carabineros, sosteniendo que cedieron su nombre para que se concretaran a través de ellos diversos actos de adquisición, ocultamiento y/o disimulación de bienes de origen ilícito.

Los civiles habrían ingresado al sistema económico financieros los fondos ilícitamente obtenidos por generales y coroneles en retiro, sindicados como los cabecillas de la red de desfalco, el que alcanza un monto de al menos 28 mil 348 millones de pesos.

En octubre pasado, el 7° Juzgado de Garantía decretó arraigo nacional y prohibición de comunicarse entre sí para 10 imputados y mantuvo el plazo de investigación de esta arista en 8 meses.

 Según la Fiscalía, desde mayo de 2019 hasta ahora, existen ya 95 condenas por este caso.

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