ASESINATOS DE “NO COMBATIENTES” EN TIEMPOS DE LA DINA.
por Pedro Alejandro Matta

EL homicidio calificado de Jorge Renato Francisco León Zenteno, abogado y conservador de Bienes Raíces de Santiago, de 69 años de edad, ocurrido entre la noche del 29 hasta la madrugada del 30 de noviembre de 1976, en su domicilio en calle Holanda, comuna de Providencia; es un crimen que está siendo investigado por la ministra de Fuero Paola Plaza,.
Este hecho despierta las correspondientes preguntas respecto de cuántas otras personas fueron asesinadas por la DINA, u otros aparatos represivos, no porque esas personas fueran oponentes de la dictadura, sino porque ellas se negaron a seguir órdenes que eran ilegales y que importaban delitos…
¿ Quién era y que se negó a hacer Renato León Zenteno ?
El homicidio, mediante el uso del gas Sarín, de Renato León Zenteno, se produce después que éste, en su capacidad de conservador de Bienes Raíces de Santiago, se negó a inscribir y traspasar a la DINA un conjunto de viviendas ubicadas en el sector de Talinay en la actual comuna de Peñalolén, más otros terrenos en la comuna de La Reina, y también inmuebles que habían pertenecido a detenidos desaparecidos y asesinados por la DINA.
La ministra Plaza ha decretado el procesamiento y la detención de Guillermo Humberto Salinas Torres, Pablo Fernando Belmar Labbé, y Jaime Enrique Lepe Orellana (todos ellos capitanes de Ejército al momento del crimen), y de Manuel Antonio Pérez Santillán, René Patricio Quilhot Palma (con grados de tenientes del Ejército en la época), que fueron parte de una estructura militar conocida como “Agrupación de Seguridad Adelantada Indirecta”.
El relato de los hechos:
“Al abrir la puerta del inmueble es conducido por la fuerza hasta su dormitorio, dejando su cuerpo extendido sobre la cama e inmovilizado, momento en que los agentes que se encontraban en el lugar dan aviso por radio a los demás integrantes de la Agrupación, los que, acompañados por el químico Eugenio Berríos Sagredo, facilitan las maniobras para que la víctima inhale por medio de spray el gas Sarín, contra su voluntad, causando su muerte en breve tiempo, producto de toxemia aguda…”
“…luego de limpiar todo indicio de su presencia en el lugar los oficiales se retiran del inmueble, dejando olvidado el contenedor de gas, motivo por el cual Berríos Sagredo acompañado de Ríos San Martín vuelven pasada la medianoche para tratar de ingresar al domicilio, no logrando su objetivo porque la puerta tenía doble cerradura y el nochero del edificio se percató de su presencia por lo que debieron retirarse”.
En este crimen Michael Townley confesó su participación en 1978.
Paralelamente a la Agrupación de Seguridad Adelantada Indirecta, funcionaba un laboratorio de fabricación de armas químicas en la casa de Via Naranja 4275, sector de Lo Curro, propiedad de Michael Townley y de Mariana Callejas, actual comuna de Vitacura.
Este laboratorio era dirigido por el químico Eugenio Berríos Sagredo, el que fue asesinado en noviembre de 1992 en El Pinar, Uruguay, por efectivos de inteligencia uruguaya después de ser trasladado allá por el capitán del Ejército de Chile Carlos Herrera Jiménez en noviembre de 1991.
El asesinato de Berríos se produce porque el ministro Julio Bañados lo había citado a declarar respecto de su conocimiento sobre el asesinato de Orlando Letelier, a quien, inicialmente, se le intentó matar mediante Gas Sarín.
Berríos Sagredo sabía no sólo sobre el caso Letelier sino también sobre otros varios asesinatos efectuados por la DINA mediante el uso del gas Sarín.
Su interrogatorio judicial era simplemente intolerable para el Ejército por lo que se le sacó clandestinamente de Chile trasladándolo a Uruguay donde un año después fue asesinado, encontrándose su cuerpo con dos impactos de bala en su cráneo, enterrado en la Playa de Pocitos, cercana a Montevideo.
Eugenio Berríos Sagredo formaba parte de la “Brigada Quetropillán” de la DINA, enfocada a la producción de armas químicas, entre ellas el gas Sarín, que tenía como nombre clave “Proyecto Andrea”.
Otro de los integrantes de la DINA que trabajó con Townley y Berríos Sagredo en la producción de armas químicas en la Brigada Quetropillán, fue el coronel del Ejército Gerardo Huber Olivares, quien fue asesinado el 29 de enero de 1992 mediante el disparo de un francotirador que destrozó su cráneo, mientras se encontraba vacacionando en el Cajón del Maipo.
Gerardo Huber también “sabia demasiado”…
Asociado a Berríos y formando parte de la misma Brigada Quetropillán, trabajaba otro químico, Francisco José Oyarzún Sjoberg.
Francisco José Oyarzún Sjoberg, probablemente teniendo a la vista lo sucedido con Berríos Sagredo y con Huber Olivares, hizo rápido abandono de Chile y buscó refugio trasladándose a vivir a Los Angeles, California, Estados Unidos. Su último lugar de residencia conocido.
Tanto como está en mi conocimiento, Francisco José Oyarzún Sjoberg nunca ha declarado judicialmente. Quizás esta sea la ocasión propicia.
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