¡ El hocico en la mierda !

Foto du 6 abril 2023 elclarin.cl
Entre las situaciones que causaron mayor asombro a aquellos que hace ya unas cuantas décadas nos fuimos de Chile para llegar al primer mundo, una de ellas fue la importancia que tenían en estas sociedades los animales domésticos, esencialmente perros y gatos.
Quedábamos con la boca abierta de ver el lugar importante que ocupaban en los supermercados u otras grandes tiendas, las secciones con alimentos especiales para las mascotas, además de todo tipo de aparatos y utensilios para su confort y bienestar.
Tampoco era notable ver a propietario (a)s de estos en animado y pretendido diálogo ( en realidad monólogo, pues los perros y gatos no hablan) para manifestarle los sentimientos o para inculcarles buenas maneras, sobre todo cuando el bicho en cuestión se salía de madre, ladrando a la gente o rasguñando en el caso de un gato.
Mayor fue el asombro cuando pudimos volver y el enterarnos que muchas de estas costumbres animaleras se habían también desarrollado en Chile hasta niveles que nos habían parecido grotescos.
Del mismo modo, pudimos ver que se habían adoptado los mismos modernos métodos – llamémoslos “pedagógicos” – para enseñar a los bichos las buenas costumbres y se habían dejado de lado los métodos violentos de antaño.
Entre estos desechados métodos estaba uno que otrora era común cuando el perro o el gato tenía la mala de idea de cagar fuera del recipiente especialmente establecido para este efecto y esparcir la mierda por todas partes.
Se trataba entonces de pescar al gato o al perro cagón y de llevarle hasta el lugar donde había depositado sus excrementos y frotarle el hocico en ellos.
En general pena perdida, pues carente de inteligencia el animal en cuestión difícilmente podía asociar la idea de que le seguirían frotando el hocico en la mierda, una y otra vez, sin comprender que no debía cagar fuera del tiesto.
Cincuenta años después del atentado contra la democracia chilena y cuando la derecha envalentonada por la traición, el acomodo, la ineptitud, la corrupción y el oportunismo de la que se pretende izquierda, se ha dedicado a reivindicar los supuestos beneficios que trajo la dictadura, felizmente no han faltado los que le han salido al paso desde todos los sectores.
¿Pinochet fue un estadista, tuvo grandes principios, la dictadura trajo beneficios?
NO. Pinochet fue un traidor, un asesino, un torturador, un ladrón y un cobarde. A la derecha hay que restregarle bien el hocico en la mierda que está cagando y repartiendo por todas partes.
Desgraciadamente, el método puede ser espectacular, pero frente a un bicho sin discernimiento de poco servirá y seguramente seguirá repartiendo sus inmundicias por todas partes.
Queda sin embargo un método más directo y seguramente más eficaz: una buena, definitiva y bien plantada patada en el culo. A buen entendedor…
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