Chile

SIGUE EN SUSPENSO CASO DE DESAPARECIDOS EN PESQUERA ARAUCO Y EN LA PERRERA MUNICIPAL

Walter Rauff habría puesto su experiencia en el exterminio y desaparición de personas al servicio de la Dictadura.

Si en el mundo hubiese un certamen para determinar cuál es el sistema judicial más lento en el terreno de la sanción de crímenes contra la Humanidad, Chile seguramente obtendría – lo que no es costumbre en otras competencias – todas las medallas de oro.
En honor a la verdad, cabe decir sin embargo que, al parecer fueron las conmemoraciones en torno al quincuagésimo aniversario del golpe de Estado cívico militar que despertaron al poder judicial de ese profundo sueño letárgico en que estuvo sumido durante ese tiempo, pues no han sido pocos los casos cerrados últimamente con veredicto de condena por los crímenes cometido hace ya décadas.
En este contexto, el caso de la colaboración de la Pesquera Arauco en los crímenes cometidos por la Dictadura, sobre todo entre 1973 y 1975 viene a saltar de nuevo a la actualidad no por iniciativa local sino por un reportaje de una emisora alemana y referido sobre todo a la participación de un criminal nazi radicado en Chile.
Hasta el 11 de septiembre de 1973, las empresas Pesquera Arauco S.A. y Pesquera Chile Limitada eran empresas filiales de la CORFO, pasando inmediatamente después a ser administradas y dirigidas por el que sería jefe de la DINA, Manuel Contreras, con participación en el directorio de miembros de las distintas ramas de las fuerzas armadas.
En numerosos testimonios de personas que fueron detenidas sobre todo en los primeros años de la Dictadura se señalaba la utilización de vehículos e instalaciones de las empresas aludidas para el traslado y detención de prisioneros, antecedentes evidenciados no como resultado de una investigación judicial, sino por una querella presentada por la organización Londres 38.
En diciembre de 2015, Londres 38 presentó una querella por inhumación y exhumación ilegal de cuerpos por las y los desaparecidos de Londres 38. Asimismo, el Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia también presentó una querella, respecto a la relación de la empresa y la inhumación y exhumación ilegal de cuerpos, además de diligencias para investigar a los civiles vinculados a la pesquera
Dos años más tarde, la organización de memoria y derechos humanos interpuso ante el ministro Mario Carroza, una querella contra el directorio de la empresa Pesquera Arauco, firma dirigida durante la Dictadura por Manuel Contreras, por los delitos de secuestro calificado, asociación ilícita e inhumación ilegal de 85 víctimas.
Todas estas víctimas habían pasado por el ex cuartel Yucatán de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), centro de detención, tortura y exterminación entre 1973 y 1975, ubicado en calle Londres 38, de donde tomó su nombre la organización de defensa de los derechos humanos.
El objetivo de esta querella apuntaba a determinar el destino de los desaparecidos desde este centro y formalizar y procesar a los militares y civiles que aparecen como miembros del directorio o administrativos de la Pesquera Arauco y Pesquera Chile.
Estos son Pedro Espinoza Bravo, oficial del Ejército y director de Operaciones de la DINA, Alejandro Burgos De Beer, mayor del Ejército y mano derecha de Manuel Contreras Sepúlveda, Humberto Olavarría Aranguren, oficial de la Armada, jefe de inteligencia económica de la DINA, Orlando Jorquera Bravo, Coronel del Ejército en retiro, segundo vicepresidente de la Empresa Pesquera Arauco S.A, Gerardo Godoy García, ex agente de la DINA, además del equipo gerencial de la Empresa Pesquera Arauco S.A.
En la querella también se señala a Hubert Fuchs, ex marino y administrador y gerente legal de la empresa; Luis Verdevereu, director suplente; además de los administrativos Carlos PaniagliaLuis Arrieta Echegaray y Salvador Lisboa Escobar.
Todos estos valiosos antecedentes parecían estar destinados a compartir la prolongada siesta judicial de no ser que, a fines de septiembre, la radio alemana WDR difundió un reportaje referido a los “padrinos alemanes de Pinochet” y, en este contexto al papel jugado por el criminal nazi Walter Herman Julius Rauff,
Rauff, en tanto oficial de las SS pudo escapar de Alemania gracias a la red de ayuda a los criminales nazis organizada a partir del Vaticano y llegó a Chile en 1958, escapando poco después a la extradición solicitada desde un tribunal de Hannover, por decisión de la Corte Suprema chilena, atendiendo al hecho de que en Chile no existía el delito de genocidio del cual estaba acusado en Alemania.
En el reportaje se señalaba que Rauff habría puesto su experiencia en el exterminio y desaparición de personas al servicio de la Dictadura, en particular utilizando las instalaciones industriales de Pesquera Arauco y el crematorio de la Perrera Municipal para hacer desaparecer los cadáveres de los prisioneros asesinados en los cuarteles de la DINA.
Actualmente, las diligencias están a cargo del ministro Guillermo de la Barra, pero sin que haya procesados y varias de las investigaciones al respecto solicitadas han sido denegadas con el argumento que son ineficaces para desarrollo de la encuesta, como el testimonio de los conductores de los camiones de la Pesquera Arauco utilizados para el transporte de los prisioneros y de los cuerpos.
En la espera que un nuevo programa desde el extranjero o la conmemoración del centenario del golpe de Estado a los honorables de su larga y prolongada siesta.

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